Política

Pie en pared contra el fango

La ponencia parlamentaria para la calidad democrática impulsada por el lehendakari Pradales arranca mañana en el Parlamento Vasco. Pretende convertirse en un cortafuegos contra la crispación, los extremismos y los populismos
El lehendakari Pradales, en un pleno del Parlamento Vasco / Irekia

Son una mayoría los estudios sobre calidad de la democracia que sostienen que el mundo es hoy más democrático que nunca. Y, sin embargo, en estos tiempos de populismos y fake news la democracia está más amenazada que nunca, incluso allí donde es la piedra angular sobre la que se asienta el sistema. Hay en el planeta un centenar largo de democracias plenas, pero, a pesar de los avances cuantitativos, la erosión en el funcionamiento y calidad de las democracias se abre paso por momentos y amenaza al propio sistema.

El fango ha pasado a ser moneda corriente de la conversación pública en la vida política diaria y la corrupción contamina hasta límites insoportables el debate público y la actuación de las instituciones públicas. La consecuencia es un deterioro de la democracia marcado por el desencanto y descrédito de la ciudadanía y el retroceso en libertades civiles.

En el Estado español el ambiente en los últimos tiempos es refractario al buen gusto y a los buenos usos en la actividad política. Se hace muy difícil respirar en medio de un clima en el que domina la descalificación rayana en el insulto y la ausencia de propuestas que permitan a la ciudadanía proyectar un futuro cierto y en igualdad de oportunidades.

En Euskadi no parece que se haya cruzado el Rubicón de las malas prácticas políticas y discursivas en el día a día, pero nada garantiza que un día se traspasen las líneas rojas del juego limpio político. El lehendakari Imanol Pradales se ha marcado como uno de sus objetivos transversales para la legislatura impedir que el fango llegue a Euskadi y que la calidad democrática se vea afectada.

En su hoja de ruta se incluye el blindaje de los valores democráticos teniendo en cuenta el avance de corrientes totalitarias y antidemocráticas que campan a sus anchas a nivel global pero también en el entorno más cercano. Y para ello Pradales ha impulsado en el Parlamento Vasco una ponencia para proteger y avanzar en el desarrollo de la calidad democrática de Euskadi. “Como pueblo, solo podemos avanzar de la mano del desarrollo democrático. Solo así garantizaremos la libertad y la dignidad de las personas”, afirmó a comienzos de legislatura en un pleno de control de la Cámara vasca.

Casualmente, el arranque de la ponencia para la calidad democrática este próximo martes en el Parlamento Vasco coincide con el estruendo producido por la detención del hasta ahora presidente de Venezuela Nicolás Maduro por orden de su homólogo de los Estados Unidos, Donald Trump. La intervención en suelo venezolano de las fuerzas estadounidenses para secuestrar al líder chavista y su mujer y trasladarlo a Nueva York para que sea juzgado por delitos como el de narcotráfico ha dinamitado el orden y el derecho internacional que, mal que bien, regía las relaciones entre los países del mundo. Trump se erige por su cuenta en gendarme universal, especialmente de su patio trasero (Latinoamérica) y rompe el contrato universal consensuado a nivel global surgido de entre los rescoldos de la Segunda Guerra Mundial.

En este contexto tan cargado de energía negativa y con un número creciente de ciudadanos que se identifican con posiciones afines a la extrema derecha y los populismos, inicia su andadura la ponencia parlamentaria para mejorar la gestión pública y la calidad democrática con el propósito de analizarla y si cabe modificar el marco legal, para mejorar la transparencia, la relación con la ciudadanía o la rendición de cuentas.

La ponencia estará pilotada por el jeltzale Xabier Barandiaran y fue vehiculada en el Parlamento por los socios del Gobierno vasco, PNV y PSE-EE y de entrada el PP se pone de perfil y no muestra demasiado entusiasmo. Este martes se dará el banderazo de salida a la ponencia con la toma de decisión sobre aspectos formales y de calendario como el cronograma y los procedimientos de trabajo que guiarán la ponencia. El lehendakari se ha marcado el objetivo de que Euskadi cuente con un marco normativo amplio y de vanguardia para fortalecer la democracia ante los ataques que está sufriendo en un mundo en el que ganan cada día más fuerza los totalitarismos y autoritarismos”.

La intención de este debate es ampliar la reflexión a otros agentes al margen de los partidos políticos y, en este sentido, se va a perfilar una lista de expertos para que comparezcan en la comisión. Se va a analizar la experiencia en otros países e instituciones y se organizarán dos jornadas de puertas abiertas a la ciudadanía.

transparencia La iniciativa es más concreta que el decálogo ético que presentó al poco de llegar a Ajuria Enea y que se quedó en un pronunciamiento del Gobierno, ya que se planteó su remisión al Parlamento para compartirlo con la oposición, pero nunca se llegó a tramitar.

Fue una especie de pacto ético entre los partidos para blindar un clima de respeto en Euskadi y evitar la crispación y el deterioro en el debate público que se repite semanalmente en el Congreso y Senado españoles. La idea se truncó porque PP y PSE querían que el código de conducta incluyera cuestiones como el suelo ético para la convivencia que aluda a ETA.

12/01/2026