Polideportivo

Pep Guardiola deja el Manchester City: "Nada es eterno"

El técnico catalán se despide tras una década gloriosa de títulos y fútbol
Pep Guardiola celebrando el título de la FA Cup. / EP

Como si de un chorro de agua en un vaso de aceite se tratara, un técnico amante de la posesión, del juego de posición y de la escuela de Johan Cruyff, aterrizaba en el país del juego directo, vertical y de transiciones. A pesar de sus exitosas aventuras en el FC Barcelona y el Bayern de Múnich, nadie se aventuraba a dar un pronóstico sobre cómo iba a resultar el experimento, pero diez años más tarde se podría decir que ha superado todas las expectativas.

El Manchester City ha hecho oficial la salida de su entrenador, Pep Guardiola. A través de un emotivo vídeo, el catalán se ha despedido del club inglés, en el que ha cosechado veinte títulos durante una década, lo que supone su etapa más larga y exitosa en los banquillos.

"No me preguntes las razones por las que me voy. No hay razones. Pero dentro de mí sé que es el momento. Nada es eterno. Si lo fuera, seguiría aquí", comentaba el entrenador en su despedida. Y es que la etapa de Guardiola en el City, al igual que la de Simeone en el Atlético de Madrid, parecía que no iba a tener fin.

Toda su trayectoria en Mánchester le avalaba para ser el dueño de su futuro y marcharse cuando él creyera más conveniente. Lo hace ahora, con dos copas inglesas bajo el brazo y con los aficionados de su equipo gritándole "¡Quédate un año más!" tras el empate en el campo del Bournemouth, que hacía campeón al Arsenal. Cosas como estas explican el legado que deja Guardiola en el club; por muchos años sin títulos que hubiese pasado, los seguidores habrían repetido el mismo cántico una y otra vez, porque saben que, en el fondo, han vivido la etapa más gloriosa de la historia del Manchester City.

El estilo por encima de títulos

Seis Premier League, cinco Copas de la Liga, tres FA Cups, tres Community Shields, una Champions, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes. Veinte títulos en diez años que apenas serán recordados en comparación con su gran logro: haber cambiado el fútbol inglés.

El primer cambio drástico lo aplicó en la salida de balón, empezando por la portería. Hasta entonces, en Inglaterra el guardameta servía para parar y despejar en largo. Poco más que eso. Guardiola exigió que el portero fuera el primer atacante, lo que provocó salidas polémicas como la de Joe Hart y la posterior consolidación de Ederson. Con el brasileño, el City empezó a superar la presión alta de los rivales dando pases rasos desde su propia área pequeña, asumiendo unos riesgos que nunca antes se habían visto en la Liga inglesa.

A partir de ahí, las variantes tácticas fueron constantes. El entrenador catalán popularizó en tierras inglesas la figura del lateral invertido. En lugar de correr por la banda para centrar, jugadores como Fabian Delph, Oleksandr Zinchenko y, sobre todo, João Cancelo, pasaban a jugar por dentro. Se metían en el centro del campo para generar superioridad numérica y asegurar el control del balón.

Otra de las virtudes de Pep es saber evolucionar su juego. Por eso, cuando los rivales empezaron a pillarle el truco, buscó una nueva solución: adelantó a un central puro como John Stones para que hiciera de mediocentro junto a Rodri, dando más solidez defensiva al equipo sin perder el dominio de la pelota.

La prueba definitiva de su impacto es cómo ha contagiado al resto del fútbol británico. El estilo de juego que implantó en el Manchester City ya no es una 'rara avis'. Hoy en día, es habitual ver a equipos de la zona media y baja de la Premier, e incluso a clubes de la Championship, intentando salir jugando desde atrás. Las academias de formación en Inglaterra han cambiado su metodología; ahora priorizan formar a jugadores técnicos y con inteligencia táctica, desplazando el perfil puramente físico que dominaba antes.

Guardiola no se adaptó al estilo inglés; obligó a todos los demás a adaptarse a él.

Un mancuniano más

"Eterno será el sentimiento, la gente, los recuerdos y el amor que tengo por mi ciudad de Mánchester. Esta ciudad se construyó a base de trabajo, de construcción. Se ve en el color de las piedras. En la gente que se despierta temprano y se acuesta tarde. En las fábricas. En las pancartas. En la unión. En la música. Simplemente, la Revolución Industrial. Y cómo esto cambió el mundo. Creo que he podido entender eso y mis equipos también". El exbarcelonista no solo ha entrenado a un equipo de fútbol, sino que se ha mimetizado con una ciudad.

A pesar de su conocida admiración y sentimiento de pertenencia por el FC Barcelona, el Manchester City ha sido el club en el que más tiempo ha estado. Y eso no es casualidad.

En Mánchester encontró una directiva que confiaba ciegamente en él, un equipo directivo y técnico formado por amigos como Ferran Soriano o 'Txiki' Begiristain, y una grada que se ha volcado con él hasta el último minuto.

"Recuerdo perder a mi mamá. Durante el COVID-19. Y sentir que este club me llevaba adelante. Los aficionados, el equipo. La gente de Mánchester. Me dieron la fuerza. Cuando más lo necesitaba. Cris, mis hijos, mi familia... Vosotros estabais ahí. Como siempre", comentaba en su adiós al City.

Maresca será su sustituto

Ahora, los skyblues tendrán por delante el mayor reto de su historia: continuar el legado del mejor entrenador de su historia, mantenerse en la cima y, el más difícil de todos, mejorar lo logrado.

Todas las quinielas apuntan a que el encargado de todo esto será Enzo Maresca. El técnico italiano no es ningún desconocido en la ciudad deportiva citizen. Su etapa como ayudante de Guardiola y su paso previo por el filial hacen que conozca al milímetro la metodología de trabajo y la filosofía que implementó Pep.

Apostar por Maresca es un movimiento lógico y de manual por parte de la directiva, que busca por encima de todo el continuismo táctico para evitar una transición traumática tras una década de automatismos muy marcados. Maresca ha dejado claro que es un purista del juego de posición, exigiendo salir jugando desde atrás, asumiendo riesgos y buscando el control total a través de la pelota.

No obstante, igualar el trabajo de Pep Guardiola en el Manchester City será casi imposible. El catalán ha logrado que un equipo tradicionalmente poco exitoso sea hoy en día el referente del fútbol inglés, y esa es su mayor victoria.

22/05/2026