Desde primeras horas de la mañana, bermeotarras, visitantes y turistas se entremezclaban en Bermeo disfrutando de la fiesta del Día de la Madalena, una arraigada e inmemorial tradición con la que Bermeo, Mundaka y Elantxobe vuelven a encontrarse hoy con su historia y sus raíces marítimas. Este año la festividad ha tenido un sabor más local que nunca, ya que se ha homenajeado a cuatro asociaciones bermeotarras que este año celebran sus respectivos aniversarios. A ellas se ha dirigido en su mensaje de bienvenida la alcaldesa Nadia Nemeh Shomaly, dedicando una parte importante de su intervención, para agradecer la labor de los cuatro colectivos que este año celebran un aniversario significativo y que han sido homenajeados a través de la teja que se tirará al mar: Alkartasuna Dantza Taldea, que cumple 50 años; Bermeoko Erraldoien Konpartsa, en su 20 aniversario; Bermeoko Abesbatza, que alcanza los 70 años de trayectoria; y Benito Barrueta Arte Elkartea, que celebra su 75 aniversario. "Los pueblos no se construyen de un día para otro. Se construyen gracias al trabajo constante de personas que dedican su tiempo, su esfuerzo y su ilusión a los demás", subrayaba la primera edil.
Representantes de dichas asociaciones han sido invitados a lanzar la teja, un gesto muy valorado, y que, como apunta Joseba Batiz, presidente de Bermeoko Konpartsa, se enmarca en la cotidianeidad del pueblo, "es un detalle muy bonito del Ayuntamiento por el aniversario, pero nosotros lo celebramos como siempre, en cuadrilla o en familia. En el pueblo, para quienes ya cumplimos unos años, la fiesta de verdad se vive aquí".
Para las y los bermeotarras el regreso de los barcos es un momento especial
Y es que, frente a la multitudinaria fiesta que concentra la atención en el mar o el desembarco en Elantxobe, el verdadero pulso de la jornada para las y los bermeotarras se mantiene en tierra firme, porque una vez que el barco se aleja del puerto, cada cuadrilla y familia lo festeja en el municipio. Karmele Barrena, directora de Bermeoko Abesbatza así nos lo confirma, "para mí, y para mucha gente de mi edad, lo más importante de todo es la vuelta a la tarde. Cuando se juntan en el puerto y suben con las banderas a Goiko plaza para cantar el himno de Madalenas y bailar el aurresku, eso es lo más bonito. Se da a entender que todo es la teja o Elantxobe, pero el sentimiento del pueblo está en esa vuelta". Algo que ratifica Batiz "la vuelta es preciosa. Porque mucha gente ya se queda en Bermeo. Llegar a Izaro a la hora de tirar la teja es muy bonito, pero la llegada de todos los barcos a la vez a Bermeo, es muy bonito. Mucha gente se junta en los muelles a esperar a los barcos. Y luego se va a la plaza del Ayuntamiento a bailar".