Navarra

Pamplona recuerda a Nagore Laffage: 18 años de lucha por una justicia reparadora y feminista

Un multitudinario acto en el espacio Geltoki reivindica la memoria de la joven asesinada en los Sanfermines de 2008 y exige que el centro de atención 24 horas lleve su nombre
Multitudinario homenaje a Nagore Laffage en Geltoki.DNN

Dieciocho años han pasado desde aquel fatídico 7 de julio de 2008, pero la memoria de Nagore Laffage sigue más viva que nunca en el corazón de Pamplona. Este miércoles el espacio Geltoki de la capital navarra se convirtió en el epicentro de un homenaje multitudinario que trascendió el recuerdo individual para convertirse en un clamor colectivo por la justicia y la igualdad. El acto, convocado por el colectivo Lunes Lilas, volvió a poner de manifiesto que la sociedad navarra no olvida a la joven enfermera guipuzcoana y que su ausencia sigue impulsando las reivindicaciones feministas en toda la comunidad.

La jornada estuvo marcada por una profunda carga emocional, especialmente con la presencia de Asun Casasola, madre de Nagore, quien estuvo acompañada por una amplia representación institucional. Entre los asistentes destacaron el vicepresidente primero y consejero de Presidencia e Igualdad, Javier Remírez; el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde; y el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, junto a representantes de diversas formaciones políticas como UPN, EH Bildu y Contigo-Zurekin.

Un grito contra el olvido y la "justicia patriarcal"

Bajo una pancarta con el lema 'Por tu ausencia, Nagore', el acto comenzó con las actuaciones musicales de Aurora Beltrán y Kai Etxaniz, quienes pusieron voz a un sentimiento de pérdida que, tras casi dos décadas, se ha transformado en resistencia política. Durante la lectura del manifiesto, se subrayó la intención de devolverle a Nagore "la voz y la palabra" que José Diego Yllanes intentó arrebatarle hace 18 años.

El colectivo Lunes Lilas fue contundente al exigir, una vez más, una justicia reparadora y no patriarcal, insistiendo en que lo ocurrido fue un asesinato, una calificación que para la mayoría de la ciudadanía de Pamplona es incuestionable a pesar de los recorridos judiciales. "No queremos que tu memoria ni la de ninguna mujer sea borrada", señalaron desde la organización, reafirmando su compromiso de seguir apoyando a la familia en la difusión de su mensaje.

La urgencia de un cambio social profundo

El discurso no se limitó al recuerdo, sino que realizó una dura radiografía de la situación actual. Se calificó la violencia machista como el reflejo de una "enfermedad" social alimentada por estructuras heteropatriarcales, racistas y capitalistas que impiden el crecimiento libre de las personas. Ante este panorama, se señaló que la única vacuna posible es la igualdad y el feminismo.

En un momento de especial relevancia, se hizo un llamamiento directo a los hombres, instándoles a abandonar el "silencio cómplice". "Si no eres solución, eres parte del problema", se aseveró desde el escenario, reclamando una masculinidad que sea capaz de imaginar relaciones sexuales fuera de los cánones patriarcales y que rechace cualquier forma de violencia camuflada de "diversión".

Datos que exigen más recursos y formación

La necesidad de esta lucha se apoyó en cifras alarmantes aportadas durante el acto. En lo que va de 2026, se han registrado 875 denuncias por violencia machista en Navarra solo entre enero y marzo. Además, se recordó que anualmente más de 300 mujeres denuncian violencia sexual en la comunidad foral, y que casi un 28,1% de las mujeres afirma haber sido forzada a prácticas sexuales no deseadas en algún momento de su vida.

Por ello, una de las principales reivindicaciones fue que el nuevo centro de atención integral 24 horas a la violencia sexual sea nombrado oficialmente como "Nagore Laffage", en reconocimiento a su legado y al impacto que su caso tuvo en la conciencia social. Asimismo, se exigió un aumento presupuestario para la prevención y formación obligatoria en perspectiva de género para todos los profesionales que asisten a las víctimas, especialmente para los miembros de la judicatura.

Hacia unos Sanfermines libres de agresiones

Con las fiestas de San Fermín a la vuelta de la esquina, el acto sirvió también para reivindicar el derecho de las mujeres a disfrutar de los espacios festivos, la calle y la noche en igualdad de condiciones. El mensaje fue claro: solo el "sí es sí", y las relaciones deben basarse exclusivamente en el deseo mutuo y el consentimiento libre, lejos de privilegios masculinos.

Finalmente, se instó a las instituciones a seguir desarrollando la Ley de Libertad Sexual y el Plan de Acción contra la violencia hacia las mujeres, apostando por la educación afectivo-sexual (mencionando programas como Skolae) y la autodefensa feminista como herramientas clave para que ninguna mujer se sienta sola. Pamplona se prepara así para unas fiestas donde el recuerdo de Nagore será, un año más, el faro que guíe la exigencia de unas relaciones libres de agresiones sexistas, homófobas o racistas.

02/07/2026