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Un equipo multidisciplinar de profesionales de Osakidetza, junto al Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia, está desarrollando un proyecto orientado a reducir la brecha de género en salud cardiovascular, que vincula la presencia de calcificaciones arteriales en las mamografías del cribado del cáncer de mama con una mayor probabilidad de desarrollar eventos cardiovasculares graves, como la insuficiencia cardíaca.
Según han explicado desde Osakidetza y el Departamento vasco de Salud, el proyecto, denominado 'EMABASKTM, Euskadi eMAkumeen BASKular prebentzioa, se alinea con varias líneas estratégicas del Pacto Vasco de Salud.
En concreto, la perspectiva de género transversal en Osakidetza para garantizar que las mujeres reciban una atención equitativa y específica, el enfoque en la prevención primaria y la detección precoz como herramienta fundamental para mejorar los resultados en salud, y la innovación tecnológica y la transformación digital del sistema sanitario mediante la incorporación de inteligencia artificial en los procesos asistenciales.
La primera causa de mortalidad en las mujeres
En Euskadi, las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad en las mujeres. Sin embargo, han destacado desde Osakidetza y Salud, las herramientas habituales de cálculo de riesgo cardiovascular y las pruebas diagnósticas tradicionales están diseñadas principalmente a partir del modelo masculino de la enfermedad, lo que "perpetúa que el riesgo cardiovascular femenino pase desapercibido".
Se estima que aproximadamente el 80% de estas defunciones serían prevenibles con un diagnóstico precoz. En este contexto, se ha puesto en marcha 'EMABASKTM', un proyecto liderado por Jesús Guzmán Revuelta, radiólogo de Osakidetza en la OSI Barakaldo-Sestao, junto a un equipo multidisciplinar que incluye especialistas en radiodiagnóstico, cardiología, medicina de familia y medicina preventiva.
El proyecto ha sido, además, seleccionado para ser presentado en la próxima Conferencia Europea de Salud Pública, que se celebrará en Bilbao del 10 al 13 de noviembre, y en la que participarán más de 3.000 expertos.
Con este proyecto, Osakidetza "demuestra, así, su posicionamiento en la integración del enfoque de género en la investigación sanitaria, reconociendo que las diferencias biológicas y sociales entre hombres y mujeres requieren estrategias diagnósticas y terapéuticas diferenciadas".
Este esfuerzo por incorporar la perspectiva de género en todas las fases de la investigación -desde el diseño hasta la implementación clínica- "posiciona al sistema sanitario vasco como referente en salud cardiovascular con enfoque de género", han destacado sus responsables.
El proyecto, presentado en la jornada previa al Día Mundial del Corazón este martes, busca "transformar una prueba habitual como la mamografía en una herramienta doblemente preventiva, capaz de detectar a la vez las dos principales causas de mortalidad femenina: el cáncer y las enfermedades cardiovasculares".
Según han explicado desde Osakidetza, la evidencia científica más reciente indica que detectar calcio en las arterias de la mama puede triplicar el riesgo de desarrollar patologías del corazón.
En la actualidad, las radiografías las interpretan los especialistas de forma manual. Sin embargo, el proyecto prevé incorporar progresivamente Inteligencia Artificial (IA) para analizar de forma automática toda la información de la mamografía. Si la IA detecta calcificaciones significativas, enviará una alerta automática a Atención Primaria para que el médico de familia valore el caso, revise los antecedentes de la paciente y ponga en marcha medidas preventivas de forma precoz.