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Osakidetza refuerza la prevención del suicidio entre adolescentes y jóvenes con formación y terapias especializadas

La iniciativa incluye un nuevo curso para detectar señales de alerta y un programa terapéutico para adolescentes que han presentado una conducta suicida y en el que ya se han inscrito más de 2.000 jóvenes
Osakidetza estudia la ampliación de este piloto. / Irekia

Osakidetza ha reforzado sus actuaciones para prevenir la conducta suicida entre adolescentes y jóvenes con nuevas iniciativas de formación e investigación especializadas con el objetivo de mejorar la detección precoz ante situaciones de riesgo, facilitar una respuesta adecuada y reforzar el acompañamiento de las personas más vulnerables. Las actuaciones coinciden con la celebración este 10 de septiembre del Día Mundial para la Prevención del Suicidio y se enmarcan en la Estrategia de Salud Mental de Euskadi y en los objetivos del Pacto Vasco de Salud.

La nueva estrategia de actuación combina la formación de quienes mantienen un contacto habitual con la población joven, mediante el programa Bizi, y la investigación aplicada para mejorar la atención de adolescentes que ya hayan presentado una conducta suicida, a través del programa iSUPERA-A. Con estas herramientas, el servicio vasco de salud busca impulsar una respuesta más preventiva, coordinada y cercana en todos los ámbitos.

Un curso para detectar señales de alerta

Osakidetza pondrá en marcha, a través de Osasun Eskola, durante el último trimestre del año un nuevo curso online de prevención del suicidio en adolescentes y jóvenes, que se enmarca dentro del programa formativo Bizi.

Aunque estará abierto para toda la ciudadanía, está especialmente dirigido a profesionales y personas que trabajan o se relacionan habitualmente con jóvenes y adolescentes, como personal educativo, agentes comunitarios, servicios sociales o entidades que desarrollan su actividad con población joven.

El curso ofrecerá herramientas clave para identificar señales de alerta, actuar ante posibles situaciones de riesgo y orientar a las personas involucradas hacia los recursos sanitarios y comunitarios de salud mental, mediante la escucha, el acompañamiento o la activación de los recursos disponibles.

El nuevo contenido se sumará al programa Bizi, puesto en marcha en abril de 2025 y en el que ya se han inscrito más de 2.000 personas a través de la plataforma Osasun Eskola+.

Terapias para prevenir nuevas crisis

Por otro lado y como complemento a la formación, Osakidetza está desarrollando ya en Gipuzkoa el proyecto de investigación iSUPERA-A, dirigido a adolescentes atendidos en centros de salud mental después de haber presentado una conducta suicida.

La iniciativa busca ayudarles a afrontar posibles nuevas situaciones de crisis mediante intervenciones psicológicas específicas y tratamientos con eficacia clínica demostrada, adaptados a la realidad asistencial.

El programa ya se aplica en los centros de salud mental de Gipuzkoa, desarrollado por profesionales médicos y de enfermería especializados en salud mental. Consta de ocho sesiones y combina la atención presencial con el seguimiento digital para ofrecer una atención continuada y adaptada a las necesidades de cada paciente. El objetivo es ayudar a los adolescentes a afrontar posibles nuevas crisis mediante intervenciones terapéuticas especializadas y avanzar hacia su incorporación a la práctica clínica habitual.

Cerca de 4.000 personas identificadas

Estas iniciativas se suman al trabajo desarrollado a través del Código de Intento de Suicidio Reciente (CISR), un protocolo sanitario preferente que garantiza una respuesta rápida, continuada y coordinada después de una tentativa.

Desde su puesta en marcha en 2022, el CISR ha permitido identificar de forma precoz y ofrecer seguimiento especializado a cerca de 4.000 personas en situación de vulnerabilidad. El programa incorpora a quienes han sobrevivido a una tentativa a un circuito de seguimiento por parte de profesionales de salud mental para reducir el riesgo de nuevos intentos y garantizar la continuidad asistencial.

Osakidetza insiste así en la necesidad de una respuesta conjunta que implique a los servicios sanitarios, los centros educativos, las redes comunitarias, las familias y la sociedad, con el objetivo de detectar antes las situaciones de riesgo y ofrecer una atención cada vez más temprana y ajustada a las necesidades de adolescentes y jóvenes.

10/09/2026