El Departamento de Salud y Osakidetza pondrán en marcha, antes del inicio del verano, un proyecto piloto de autotoma para la detección del virus del papiloma humano (VPH), dentro del programa de cribado poblacional de cáncer de cérvix.
Esta iniciativa, "pionera" en Euskadi, comenzará en el área de Donostialdea y Tolosaldea y se dirigirá inicialmente a en torno a 1.500 mujeres que no han participado previamente en el programa de cribado, con el objetivo de facilitar su acceso y aumentar la participación en el mismo.
El pilotaje de la autotoma en cáncer de cérvix tiene prevista una duración de tres meses. Finalizada esta primera fase, desde Coordinación de cribados de Osakidetza está contemplada su extensión progresiva al resto de Gipuzkoa y a los otros territorios históricos, de Álava y Bizkaia.
Recoger la muestra vaginal en casa
El proyecto piloto de autotoma se dirige a mujeres de más de 30 años, y se inicia con residentes en el área de Donostialdea y Tolosaldea que, pese a estar invitadas anteriormente a participar en el cribado, no han acudido a realizar la prueba. Para ello, se enviará una carta personalizada de invitación en la que, en esta ocasión, se les va a ofrecer la opción de realizar el test del virus del papiloma humano (VPH) mediante el procedimiento de autotoma vaginal.
Según ha explicado el Departamento de Salud, la autotoma es "una técnica sencilla que permite a la mujer recoger su propia muestra vaginal en casa, de forma segura y privada, para analizar la presencia VPH, responsable de la mayoría de los casos de cáncer de cérvix".
Kit para la autotoma del cribado de cáncer de cérvix.
El Kit: indoloro, rápido y fácil
Así, junto a carta de invitación al cribado las mujeres van a recibir en su domicilio un kit de autotoma, que contiene un dispositivo de toma (hisopo), un tubo estéril para depositar la muestra y un sobre-contenedor para su traslado.
Desde Salud han asegurado que el kit "permite realizar de una manera muy sencilla la recogida de la muestra en el propio hogar, siguiendo las instrucciones de un folleto informativo". "Se trata de un procedimiento indoloro, rápido y muy fácil de realizar, validado científicamente y tan fiable como la toma realizada por un profesional sanitario", han explicado.
Una vez realizada la toma, la muestra debe ser entregada en un centro de salud de la zona. Posteriormente, los resultados serán comunicados a las mujeres a través de los canales habituales del programa, bien a través de mensaje SMS o por contacto telefónico.
Facilitar que se realice el test
La autotoma tiene como objetivo principal "reducir las barreras que las mujeres indican para no realizar el cribado de cérvix de la forma habitual, en consulta presencial, como son la falta de tiempo, la incomodidad o la dificultad para acudir a consulta", ha precisado Salud.
Con ello se busca "mejorar la participación en un cribado que contribuye a la detección de cáncer de cérvix, ya que el cáncer de cuello de útero puede prevenirse hasta en un 80% mediante pruebas periódicas que detectan precozmente lesiones que pueden evolucionar a cáncer", ha remarcado.
El proyecto de autotoma de VPH en el cribado de cérvix está enmarcado en la línea estratégica de oncología del Pacto Vasco de Salud y forma parte de los objetivos estratégicos del Plan Oncológico de Euskadi 2025-2030.
Reducir la incidencia y la mortalidad
El Departamento de Salud ha destacado que el cribado de cáncer de cérvix de Euskadi es "pionero a nivel estatal" y uno de los programas poblacionales internacionales "con mayor grado de madurez organizativa, siendo referente en su ámbito".
A lo largo de su trayectoria, el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Cérvix ha demostrado reducir la incidencia y la mortalidad por esta enfermedad hasta en un 80%. En Euskadi, desde el año 2018 se han detectado en torno a 700 casos de cánceres de cérvix. De ellos, cerca del 60% se diagnosticaron en mujeres que no realizaban la prueba de cribado de forma adecuada.
El principal objetivo del programa de cribado de cérvix es la prevención, ya que el tratamiento precoz de las lesiones que se detectan evita en la gran mayoría de los casos que progresen a tumor.
En fases muy inicales
Cuando el cáncer se detecta a través de las pruebas de cribado, en más del 75% de los casos se diagnostica en fases muy iniciales, lo que mejora de forma significativa el pronóstico y la calidad de vida.
Se estima que el programa de cribado permite identificar lesiones premalignas -alteraciones que todavía no son cáncer- en aproximadamente 6 de cada 1.000 mujeres estudiadas. En este contexto, la Consejería de Salud ha advertido que no participar en el programa constituye el principal factor de riesgo modificable para desarrollar un cáncer de cuello de útero.
En cuanto a la participación en el programa de cribado de cérvix, Euskadi se sitúa en torno al 70% de las mujeres invitadas, cifra alineada con la recomendada por la Organización Mundial de la Salud.