El Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, ha señalado que en lo que va de 2026, hasta octubre, se han notificado 35 casos de viruela del mono, lo cual "no se considera preocupante", porque "la enfermedad lleva circulando desde hace años y, aunque oscila anualmente, ha disminuido mucho desde el brote de 2022".
En un comunicado, tras el fallecimiento esta semana de un paciente ingresado en el Hospital Universitario Donostia presentando infección por el virus de la viruela del mono (mpox) y otras patologías "graves activas", el Departamento vasco de Salud ha señalado que esta persona "padecía una enfermedad oncológica avanzada y presentaba una situación clínica altamente debilitante, factores que aumentan el riesgo de complicaciones ante cualquier infección".
Por ello, ha incidido en que "no puede confirmarse de manera definitiva que el fallecimiento se haya producido como consecuencia directa de esta infección, si bien la probabilidad es alta".
UN CONTAGIO EN EL HOSPITAL
Al parecer el contagio se produjo en el propio hospital tras compartir habitación con otro paciente que portaba el virus aunque nadie lo sabía mientras convivieron. Al paciente índice se le detectó el virus mediante pruebas rutinarias destinadas a buscar otro tipo de infecciones, motivadas de su ingreso.
Una vez conocidos ambos casos, el hospital activó de inmediato las medidas de profilaxis necesarias en todos los contactos identificados, concretamente más de 30 personas. Además, el Departamento vasco de Salud ha asegurado que "se han llevado a cabo las actuaciones necesarias ante un caso de estas características: identificación de contactos estrechos, profilaxis postexposición y seguimiento sanitario durante 21 días desde la última exposición".
El cuadro clínico inicial de viruela del mono incluye fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, inflamación de ganglios linfáticos y cansancio. Entre uno y cinco días después de la aparición de la fiebre se desarrollan lesiones que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo.
35 CASOS EN 2026
Las mismas fuentes han señalado que "la mayoría de las personas se recuperan en varias semanas", aunque, "en algunos casos puede producirse una enfermedad más grave, sobre todo en niños, embarazadas, adultos jóvenes y personas inmunocomprometidas".
Según los datos oficiales de Salud Pública, desde el brote inicial de 2022, cuando se detectaron 245 casos de viruela del mono en Euskadi, la incidencia de la enfermedad ha experimentado una disminución significativa, aunque con oscilaciones anuales: en 2023 solo se registró un caso, en 2024 hubo 12 diagnósticos, en 2025 se detectaron 6 casos y en lo que va de 2026, hasta octubre, se han notificado 35 casos. A todos los casos registrados en Euskadi se les ha administrado vacuna y seguimiento sanitario.
RECOMENDACIONES
Desde Salud Pública se recuerda a las personas con síntomas que deben aislarse en domicilio hasta que las lesiones hayan cicatrizado completamente, cubrir las lesiones, usar mascarilla en zonas comunes y evitar el contacto físico estrecho, especialmente con personas inmunodeprimidas. A los contactos estrechos de los infectados se les recomienda vigilancia de síntomas durante 21 días, control diario de temperatura, reducción de interacciones sociales y abstención de relaciones sexuales durante ese periodo. En caso de aparecer fiebre o erupción, deben aislarse inmediatamente y contactar con el servicio sanitario de referencia. Además, se recomienda lavado frecuente de manos con agua y jabón o gel hidroalcohólico, uso de utensilios personales (ropa, sábanas, toallas, cubiertos) y evitar el contacto con animales domésticos y silvestres.