La guerra contra el calor extremo en el interior de la casa que se ve en estos días de verano obliga a muchas personas a tomar soluciones ingeniosas. Al margen de las clásicas como bajar las persianas o cerrar las cortinas en las horas centrales del día, hay otros remedios que pueden resultar igual de útiles, además de económicos. Uno de ellos es el de colocar papel de aluminio sobre los cristales para templar la vivienda.
El principio físico de la reflectividad
A pesar de que en teoría parece otro remedio casero más, lo cierto es que detrás de este método hay un principio de la física que explica cómo y por qué funciona; el de la reflectividad del aluminio.
Esta propiedad consiste en reflejar y devolver al exterior parte de la energía del sol antes de que se concentre como calor en diferentes habitaciones de toda la casa. Un completo que se usa en la arquitectura mediante las conocidas barreras radiantes.
No obstante, el papel de aluminio tradicional es una solución de emergencia muy aprovechable en estas ocasiones. Eso sí, hay que recordar que, si bien es útil, no sustituye en ningún caso a un aislamiento profesional.
Manos de un hombre cortan un trozo de papel de aluminio
¿Por dentro o por fuera? El peligro del efecto invernadero
Es importante saber cómo colocar el papel de aluminio para que el truco tenga éxito. Dado que la lógica de las protecciones solares es impedir que la radiación toque el cristal, lo mejor es colocar este objeto por el exterior de la ventana.
Asimismo, pegar el aluminio por el lado de adentro, que es lo más común, supone un error muy claro a la hora de instalarlo Porque, al colocarlo en el interior, la radiación del sol ya ha traspasado el vidrio y el calor ha entrado de lleno en el hogar, generando un efecto invernadero.
Por si fuera poco, la gran diferencia de temperatura entre ambas superficies da pie a tensión y estrés térmico. Consiste en un fenómeno que puede llegar a romper ventanas de doble acristalamiento que tengan algún daño previo.
Papel de aluminio
Una solución a tener en cuenta
No hay una cantidad exacta de grados que este truco pueda reducir de forma segura en verano, puesto que todo dependerá, en buena medida, de la orientación de la ventana, el clima y el aislamiento general de la casa, entre otros factores.
Por lo tanto, y para complementar con otros recursos en días de calor abrasador, el apple de aluminio es un buen aliado para lograr templar el ambiente general de una casa, siempre que se use de forma inteligente y segura.
Una mujer trata de refrescarse en su casa en un día de calor
Otras propiedades del papel de aluminio
Entre sus ventajas, el papel de aluminio es un material completamente impermeable al agua, el oxígeno y los gases, ejerciendo de un escudo que protege de la humedad, la contaminación y los olores, sobre todo en la conservación de alimentos.
Por otro lado, es totalmente maleable y adaptable, doblándose fácilmente enigma de cualquier superficie y sin romperse. También es práctico por ser resistente a temperaturas elevadas: ya sea el frío del congelador o el calor del horno, aguanta cualquier circunstancia.