El municipio de Oion, en Rioja Alavesa, va a inaugurar de forma oficial, a las 12.00 horas de mañana sábado, su "Kiosko de la Memoria". Un nuevo espacio conmemorativo -ubicado en la calle Eras de abajo, en la plazoleta situada junto al cementerio viejo- cuyo objetivo es homenajear y rescatar del silencio a las personas represaliadas por el régimen franquista en el municipio, tras el golpe militar del 18 de julio de 1936.
En el sencillo acto -al que acudirán como invitadas asociaciones por la preservación de la memoria histórica, tales como La Barranca de La Rioja o la recientemente creada La Pilastra de Rioja Alavesa- habrá aurresku y lectura de poemas, y se descubrirá una placa conmemorativa con los nombres de los vecinos de Oion, Labraza y Barriobusto que pagaron con la vida, la libertad o el destierro la defensa de sus ideas.
Se trata de los fusilados Fructuoso Díaz de Cerio Ruiz-Esquide, Otilia Fernández-Maeztu Bernedo, Emilio Izarra Castillo, José Pérez García, y Teodoro Calvo Galilea. Asimismo aparecen Julián Pascual Guerra, de Barriobusto, que murió en un campo de trabajo nazi en Schwetzingen (Alemania) y Máximo Corres Requibatiz, de Labraza, represaliado en el campo de concentración francés de Argelès-sur-Mer; además de Arturo y Carlos Sáenz de la Calzada Gorostiza, también de Labraza, que conocieron el exilio.
El fin de un traslado
El propio kiosko -sobre el que se ha escrito “Betiko argia euren memoriari. Luz eterna a su memoria”- también tiene su historia, pues estuvo ubicado durante décadas en la Plaza Mayor hasta que, en 2023, ésta se fusionó con la del viejo Ayuntamiento y la de San Vicente, obligando la obra de remodelación a retirarlo.
Su nueva ubicación la eligió la propia población a través de una consulta popular, y su nueva función: de kiosko de música a ser un punto de reconocimiento, reflexión y reparación histórica, surgió de una propuesta del concejal socialista, Óscar Layana, que se aprobó en el pleno municipal de junio de 2025.