A la playa se suele ir a bañar, a tomar el sol, a leer, a hacer deporte, a coger olas. También se puede ir a beber unas cervezas, unos tragos, un café o incluso a comer y cenar. En Zumaia, el escenario idílico para esto es la cantina Itzurun Txiki. El enclave tiene unas vistas que dan envidia a todo el que llega por primera vez. Tras cerca de tres décadas bajo la misma gestión, este punto costero arranca una nueva etapa debido a la reciente licitación pública. El testigo lo ha recogido el Grupo Sarea, que lleva asumiendo las riendas del local desde abril y lo hará durante los próximos cuatro años con el “objetivo de mantener la esencia del lugar pero aportando su propia mirada hostelera”.
Reto mayúsculo
Asumir la gestión del único restaurante de la playa de Itzurun, un lugar con tanto arraigo y un volumen de visitantes tan alto en verano, es un reto mayúsculo. Sin embargo, desde el grupo afrontan la situación con optimismo. Isabel Porras, responsable de comunicación de Grupo Sarea, explica que más que vértigo, lo que sienten es una “gran responsabilidad”. El grupo cuenta con el respaldo y la seguridad que les otorga su experiencia gestionando chiringuitos y locales en zonas de costa como Ondarreta, Orio y Zarautz. Para ellos, Itzurun era el escenario natural para expandir su visión de una hostelería cercana y de calidad en un entorno privilegiado.
El objetivo principal de esta nueva etapa es convertir a Itzurun Txiki en el punto de reunión de referencia en Zumaia, un espacio con un ambiente distendido donde la comida sea la excusa perfecta para disfrutar de una terraza acogedora frente al mar. El cambio más significativo respecto a la gestión anterior se verá reflejado tanto en la atmósfera como en la mesa. La propuesta busca ser un “espacio inclusivo donde convivan cómodamente parejas, familias, grupos de trabajo, solteros/as...”.
Puesta de sol en la playa Itzurun de Zumaia.
Cocina variada y dinámica
A nivel gastronómico, la evolución apuesta por una cocina “mucho más variada y dinámica”. La carta está pensada exclusivamente para el disfrute playero, ofreciendo desde platos combinados elaborados con buen producto hasta raciones, bocatas y ensaladas. Es, en palabras de la dirección, una cocina “honesta, sencilla y sabrosa” que acompaña el ritmo del mar y es perfecta para “reponer fuerzas después de un baño” en la playa de Zumaia.
Pero la oferta de Itzurun Txiki no se limitará a la hostelería pura. La intención del grupo es dotar al espacio de una identidad cultural propia donde la música sea la gran protagonista. Aunque todavía se están cerrando las fechas de la temporada para no dejar nada al azar, la cantina vibrará con pequeños conciertos y sesiones de DJs que maridarán con el atardecer, un concepto que apasiona a los nuevos gestores. De hecho, el espacio ya está despertando tanto interés que han empezado a recibir solicitudes para celebrar bodas y eventos especiales. Toda la programación se irá desvelando a través de su cuenta de Instagram.
Balance "sumamente positivo"
Tras sus primeros dos meses con las puertas abiertas, el balance es “sumamente positivo”. Lo más gratificante para el equipo ha sido la calurosa acogida de los vecinos de Zumaia, quienes les han abierto las puertas de su casa desde el primer día. Lo único que se ha hecho de rogar, aunque al final ha llegado el calor (veremos hasta cuándo) es el clima, por lo que esperan con ganas que el sol siga brillando con fuerza.
Con la vista puesta en la temporada alta, el departamento de Recursos Humanos se encuentra en búsqueda permanente de talento para ampliar la plantilla, invitando a personas responsables y con ganas de trabajar en un entorno único a sumarse al proyecto. El verano perfecto para Itzurun Txiki sería aquel en el que los días de sol se encadenen uno tras otro, permitiendo ver la terraza llena de gente. De cara al futuro, el mayor deseo del grupo es que, cuando terminen estos cuatro años, el pueblo sienta tal orgullo de su cantina que la renovación de la concesión sea un deseo compartido por todos y digan: “Ojalá no se vayan nunca”.