Es probable que en los últimos días haya recibido un mensaje, un WhatsApp, que le pide votar por una tal Eliska, una niña bailarina. "Hola, puedo pedirte un pequeño favor? Podrías votar por Eliska? Es la hija de unos amigos míos. El primer premio es una clase de baile gratis, ¡y sería una oportunidad realmente preciosa para ella! Muchas gracias!". Ése es el mensaje de WhatsApp que está corriendo como la pólvora y que, en realidad, esconde una elaborada estafa.
Es un mensaje bien redactado, lo que puede disipar las sospechas de que sea un fraude. Lo peligroso aquí es que nos llega desde alguno de nuestros contactos y lo hace de manera automatizada. Alguien cuya cuenta ha sido previamente hackeada y que ni siquiera es consciente de que lo está enviando. El texto lleva un enlace a una página web en la que se puede votar a dos niñas, Eliska y Sofie, que son las supuestas finalistas de un concurso cuyo premio es una clase en el First International Ballet School de Praga, un centro de danza que existe realmente. Al ir a votar, se le solicita al usuario un número de teléfono al que se le enviará un código de verificación para completar la operación.
Quienes sigan todo el proceso habrán entregado su móvil a los ciberdelincuentes. A partir de ese momento, podrán acceder a los datos personales almacenados en el dispositivo, como contraseñas o números de tarjetas de crédito, y a los contactos que estén ahí guardados, a los que se reenviará el mensaje de WhatsApp.
¿Qué hacer si ya hemos caído?
Lo primero es avisar a nuestros contactos, para tratar de evitar que caigan en la estafa. Asimismo, se recomienda revisar los dispositivos vinculados a nuestro WhatsApp y cerrar cualquier sesión que no se reconozca. Se aconseja, incluso, desinstalar y volver a instalar la aplicación, para iniciar de nuevo el proceso de registro de la cuenta y vinculación con un único dispositivo.
Una vez recuperado el control de la cuenta, conviene activar la verificación en dos pasos desde los ajustes de WhatsApp. Las precauciones no deben limitarse sólo a WhatsApp ya que, si tenemos la sospecha de que hemos caído en éste o en cualquier otro intento de estafa, lo ideal es cambiar las contraseñas sensibles, sobre todo las relacionadas con aplicaciones de banca y pagos, y tener al día las actualizaciones del sistema operativo del móvil. Por último, conviene guardar capturas de pantalla, mensajes enviados y cualquier otra información relacionada con el fraude y, en caso de que haya habido perjuicio económico, habrá que denunciarlo ante la Policía.