Gipuzkoa

“No fue fácil decir adiós a la Real, el club que me lo dio todo”

La guardameta Mariasun Quiñones, que actualmente milita en el Ankara BB Fomget, repasa su trayectoria y logros
Mariasun Quiñones, portera de Fomget GSK de Turquía, realiza una parada en el entrenamiento. / N.G.

La portera Mariasun Quiñones (Hondarribia, 1996) juega actualmente en el Ankara BB Fomget de Turquía. La guardameta repasa su trayectoria, logros y actualidad en esta entrevista.

¿Por qué eligió ser portera? 

Un poco por todo. Desde pequeña siempre he jugado en casa. Mi hermano también fue portero y al verle tenía esa referencia. Además, tengo una hermana gemela y cuando había un balón, alguien tenía que chutar y otra tenía que parar. A mí me toco atajar y eso me encantaba. A día de hoy aún lo sigo disfrutando, por lo que fue una buena elección.

¿Cuáles son sus primeros recuerdos con el fútbol?

Sobre todo jugando con mi hermana. Mi tía también nos llevaba a la playa a jugar al fútbol. También he visto mucho a mi hermano. También guardo buen recuerdo de cuando comenzamos, en el Hondarribia, en el Mariño. Mis aitas siempre venían a vernos y ese respaldo hace que guardes recuerdos gratos y te hacen sentirte segura de lo que haces.

¿Tenía algún ídolo o alguna ídola?

Desde pequeña siempre me ha gustado mucho Iker Castillas, que ha sido un gran referente a nivel nacional e internacional. En el ámbito femenino me fijaba mucho en Sandra Paños y en Lola Gallardo. Con ellas además he tenido la oportunidad de compartir selección y estoy muy orgullosa de coincidir en el tiempo, aprender de ellas y trabajar juntas.

Después del Mariño fue a la Real Sociedad. ¿Cómo fue el salto?

Yo ya iba a hacer entrenamientos de tecnificación con la Real Sociedad. El último año entrenábamos solo las porteras. En el momento que me ficharon recuerdo que vinieron desde el club a hablar con mi familia y nos comentaron que estaban interesados en ficharme. Todo fue muy bien y al año siguiente la vestía la camiseta de la Real Sociedad. 

Debutó muy joven.

Tenía 17 años. En aquella época no había cantera como tal. Si te fichaban para la Real era directamente para ir al primer equipo. Entonces el salto era muy grande porque yo venía de jugar en Liga Vasca y pasé directamente a Primera División.

¿Cómo se afronta a nivel mental ese salto?

Me dijeron que venía de jugarlo todo y que en la Real eso sería más difícil al principio, porque el nivel era muy alto. Yo llegué con la mentalidad de entrenar, aprender y aprovechar la oportunidad. Estaba con las mejores jugadoras de Gipuzkoa. En aquel momento la Real era prácticamente una selección de las mejores jugadoras de la provincia. Me apoyaron muchísimo desde el primer día y me sentí muy respaldada. Tengo que acordarme, entre muchas otras, de Aintzane Encinas porque desde el primer momento me tendió la mano y quiso que me fuera todo muy bien.

Vivió el crecimiento del equipo y ganaron la Copa de la Reina en 2019.

Sí. Fuimos dando pasos poco a poco. Desde el club también empezaron a apostar más fuerte. Cuando yo llegué era un poco más amateur y se fueron dando saltos de profesionalidad. Al final ganamos la Copa de la Reina en 2019. Fue un momento soñado, mágico. Habíamos trabajado muchísimo y teníamos muy claro el plan para el partido. Fue algo único para el club y para los aficionados.

Después de 7 años en la Real decide fichar por el Athletic.

Fueron siete años muy importantes en mi carrera y no es fácil decir adiós a un club que te lo ha dado todo. Tampoco fue fácil despedirme de las compañeras. Al final tomé la decisión pensando en seguir desarrollando mi carrera futbolística. Si sacamos el fútbol de contexto, cambiar de equipo es como cambiar de empresa para seguir creciendo. Hubo gente a la que no le gustó mi decisión, pero también recibí mucho apoyo.

Con la selección española también vivió experiencias importantes.

Sí. En 2016 jugué el Mundial sub-20 y después llegó mi primera convocatoria con la absoluta. Me enteré de una forma muy actual: por redes sociales. Estaba paseando con mis aitas y me llegó la notificación. Vi la convocatoria y mi nombre y mi foto estaban ahí. Luego pude vivir la Eurocopa de 2017 y el Mundial de 2019. Son experiencias increíbles e inolvidables. Cuando eres pequeña sueñas con ver esos torneos, pero no te imaginas que algún día vas a estar dentro.

Mariasun Quiñones en una foto de archivo cuando jugaba en la Real Sociedad. Redaccion NdG

En julio del año pasado deja el Ahtletic y se marcha al Ankara BB Fomget de Turquía. ¿Qué tal está siendo la experiencia?

Sentía el momento de vivir algo diferente. Haber jugado una Eurocopa, un Mundial y haber ganado un titulo nacional me hizo pensar que podía abrir una nueva etapa y conocer cómo se vive el futbol en otros países. Surgió esta oportunidad y me pareció interesante. Me está aportando mucho, es un cambio grande porque hay muchas jugadoras de diferentes países. Eso te ayuda a mejorar el inglés, a conocer otras culturas y también a ver distintas formas de entender el fútbol. 

¿Cómo se vive el fútbol femenino allí?

Nuestro equipo sólo tiene la sección femenina. Aun así el apoyo es bueno y en grandes partidos se nota mucho más. Los clubes grandes como Fenerbahce o Galatasaray tienen mucha afición y en esos partidos se nota mucho. Todavía queda camino por recorrer pero se están haciendo cosas muy buenas y se ve que hay intención de seguir creciendo.

¿Qué objetivos tiene ahora?

Firmé por dos años y mi intención es cumplir el contrato. Estoy contenta y entrenando bien. Es verdad que me gustaría tener más continuidad en la portería, porque para una guardameta es algo esencial, pero estoy tranquila porque sé que estoy haciendo bien las cosas. 

¿Le gustaría volver a jugar en la liga española?

Si se da la ocasión, sí. Si no se da, no pasa nada. El camino que he seguido me ha traído hasta aquí y estoy muy agradecida por todo lo que he vivido. No cierro ninguna puerta. Cuando acabe el contrato, que es mi intención, habrá que valorar el proyecto, las condiciones y lo que yo quiera en ese mismo momento.

20/03/2026