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La ciudad balnearia mediterránea de Niza conmemora este martes el décimo aniversario del peor atentado de su historia, el segundo más sangriento sufrido por Francia desde la segunda Guerra Mundial, en el que 86 personas murieron y 450 resultaron heridas tras ser atropelladas por un camión a toda velocidad conducido por un yihadista.
"Todos los habitantes de Niza perdieron a alguien ese día", dice Dominique, que regenta un conocido hotel del centro de la ciudad. "Una de mis mejores amigas resultó herida y nuestro contable perdió a uno de sus hijos. Tenía gemelos", señala.
Nadie en la localidad ha olvidado esa noche del 14 de julio de 2016, cuando un camión penetró a gran velocidad en el Paseo de los Ingleses, el famoso paseo marítimo de Niza, donde decenas de miles de personas se había concentrado para disfrutar de los tradicionales fuegos artificiales de la Fiesta Nacional.
El camión recorrió casi dos kilómetros embistiendo indiscriminadamente a la gente. Niños y adultos, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres.
"De repente, la gente empezó a pasar corriendo por delante del hotel. Un grupo de chicos jóvenes vio la puerta abierta y entró. Le pidieron a mi marido que les dejara refugiarse, que había un ataque y muchos muertos", explica Dominique.
"Han pasado diez años, pero parece que fue ayer", aseguró el alcalde de Niza, Eric Ciotti, durante una ceremonia interreligiosa celebrada el lunes con supervivientes y familiares.
Este 14 de julio la ciudad de Niza luce soleada y estival, con las calles llenas de turistas. Sin embargo, en el centro, la seguridad se hace muy visible.
Las calles en torno a la plaza Massena, donde se celebran los actos oficiales esta tarde, están fortificadas y cerradas al tráfico. Agentes fuertemente armados vigilan todos los accesos.
Miles de personas arrastran a día de hoy secuelas psicológicas
En el Paseo de los Ingleses, la escultura levantada en memoria a las víctimas, se ha llenado de ramos de rosas blancas. En su base, hay dibujado un corazón que incluye los nombres de las 86 personas que murieron la noche del atentado, entre ellas, 15 niños.
Escultura en homenaje a las víctimas del atentado de Niza.
También hubo más de 450 heridos, sin contar las miles de personas que todavía hoy arrastran secuelas psicológicas y heridas invisibles a simple vista.
En las marquesinas, en grandes carteles de color azul celeste se puede leer: 'Niza porta a sus ángeles en el corazón'.
Para los habitantes de Niza, una de las localidades más conocidas de la Costa Azul, los tres días de actos conmemorativos pretenden ser un recordatorio porque sienten que mucha gente en París y en otros lugares de Francia les está olvidando.
En ese sentido, el alcalde nizardo ha conseguido una pequeña victoria: que se dedique esta noche un minuto de silencio por las víctimas del atentado en la semifinal del mundial de fútbol que enfrenta a Francia y España para recordar que esa noche murieron personas de 29 países diferentes.
El partido coincidirá con el tramo final de la ceremonia, que comenzó a las 18.00 horas (16.00 GMT) con la lectura de los nombres de las 86 víctimas, acompañada por la música de un violonchelo, tras el recibimiento con el público en pie de 86 niños, acompañados por miembros de policía y servicios de emergencia que actuaron la noche de la tragedia.
Los menores depositaron una rama de olivo, símbolo de la paz, sobre cada una de las 86 sillas vacías dispuestas en semicírculo en la ceremonia, en alusión a la forma de la Bahía de los Ángeles dónde se ubica la ciudad.
No son los únicos momentos simbólicos del homenaje, que incluye el sobrevuelo del paseo marítimo por los aviones de la Patrulla de Francia y las intervenciones de las asociaciones de víctimas, del alcalde de Niza y del presidente francés.
Después habrá un espectáculo de drones y la iluminación del Paseo de los Ingleses, en el mismo sitio y a la misma hora (22.40 CET) donde tuvo lugar el atentado, con 86 haces de luz, uno por cada víctima mortal.