Athletic

Nico Williams, una amenaza constante

El protagonista
Nico Williams pugna por el balón con Neva.

Ala quinta tampoco fue la vencida para el Athletic, que no pudo reencontrarse con la victoria ante el Granada en un partido en el que destacó la figura de Nico Williams (Iruñea, 12-VII-2002). El joven y eléctrico atacante rojiblanco, titular en un encuentro en el que, curiosamente, partió como suplente su hermano, situación que se ha producido en dos de las tres titularidades que suma el menor de los Williams como león, exhibió el descaro y la verticalidad que le caracterizan y que van camino de cautivar a la parroquia rojiblanca. Anoche, sin ir más lejos, su nombre fue el destinatario de una de las pocas ovaciones que regaló una afición que tuvo que conformarse con el empate y dar, incluso, las gracias al ver cómo el Granada disponía de un libre directo de sumo peligro en los minutos finales con Iñigo Martínez camino de la ducha antes de tiempo al ver la cartulina roja.

Hasta el pitido final se mantuvo sobre el verde Nico Williams, quien completó así su primer partido como rojiblanco desde que debutara el pasado 28 de abril contra el Valladolid en el mismo escenario en el que dejó ayer en el banquillo a Alex Berenguer. No tuvo minutos el máximo goleador del Athletic del pasado curso, cuyo lugar en el campo ocupó un incisivo y punzante Nico que no dejó de generar peligro por banda derecha. Sergio Escudero, lateral curtido en mil batallas, sufrió de lo lindo en su arduo intento por contrarrestar a un futbolista que ofrece unos recursos distintos a los del resto de atacantes de un equipo que agradeció la determinación en el uno contra uno de un extremo puro. Solo la natural falta de poso a su edad a la hora de rubricar las numerosas acciones de mérito que coleccionó durante el choque minimizó el impacto en el juego de una perla a la que Marcelino García Toral comienza a dar los galones que sus últimas actuaciones demandaban.

seis regates 

Pieza destacada como revulsivo, a Nico tampoco le pesó anoche la etiqueta de titular en un choque en el que, más allá de los goles marcados por Raúl García y Luis Maximiano en propia puerta, suyas fueron las ofensivas más peligrosas que protagonizó el Athletic. Pegado a la cal con el firme propósito de encarar a su par y desafiarle en velocidad a la mínima ocasión, el 30 rojiblanco rozó el 50% de éxito en los regates intentados al salir victorioso en seis de trece y realizó hasta ocho centros al área en busca de rematadores, si bien en solo uno de ellos logró conectar con un compañero. Su influencia en el ataque, así las cosas, fue preponderante como demuestra también el número de veces que entró en contacto con el balón.

Lo hizo en 70 ocasiones por las 43 de Raúl García, las 25 de un discreto Oihan Sancet y las 76 de Iker Muniain, el único león de la parcela ofensiva que superó en actividad con el esférico a un también laborioso Nico en tareas defensivas. Víctima de una falta y autor de tres con dos entradas realizadas con éxito sobre sus rivales, el pequeño de los Williams, el jugador que más duelos ganó ante el Granada al sumar once por los seis del capitán, demuestra haber llegado al primer equipo para quedarse y tener un papel destacado al calor de una creciente confianza que juega en beneficio del colectivo.

"Creíamos que después del segundo tiempo que hizo contra el Cádiz y el otro día frente al Levante merecía jugar, así lo decidimos y creo que estuvo muy bien. Lleva muy poco tiempo y hay que tener paciencia, pero ha sido atrevido, ha tenido decisión, ha buscado profundidad y, por tanto, es para estar satisfechos por lo que ha demostrado en el terreno de juego siendo un chico tan joven", remarcó Marcelino tras el encuentro.

El menor de los Williams, incisivo y descarado de principio a fin, generó peligro en cada intervención por banda derecha

"Ha sido atrevido, ha tenido decisión, ha buscado profundidad y, por tanto, es para estar satisfechos", destacó Marcelino

28/11/2021