Actualizado hace 5 minutos
El teclado es uno de los elementos que más tocamos a lo largo del día y, al mismo tiempo, uno de los que menos se limpian. Entre las teclas se acumulan polvo, restos de comida, pelos y suciedad, y la superficie puede convertirse en un foco de bacterias si no se mantiene con cierta frecuencia. Además de una cuestión de higiene, la suciedad puede afectar al funcionamiento y que haya teclas que se atascan, que no responden bien o que hacen ruido.
No desmontar nada
Antes de empezar, lo más importante es desconectar el teclado del ordenador o apagar el portátil. A partir de ahí, una limpieza básica puede hacerse sin desmontar teclas. Lo primero es darle la vuelta y sacudirlo para que caiga la suciedad suelta. Después, el uso de aire comprimido o una pera de aire ayuda a expulsar el polvo acumulado entre las teclas sin tocarlas.
teclado de ordenador
Para la superficie, basta un paño de microfibra ligeramente humedecido con agua o con una solución suave de agua y alcohol isopropílico. Conviene pasar el paño sin empaparlo y sin presionar en exceso, limpiando tecla por tecla. Nunca se deben usar productos abrasivos ni pulverizar líquidos directamente sobre el teclado.
Cuando ya hay mucha suciedad
Si el teclado está muy sucio o lleva tiempo sin limpiarse, puede ser necesario un paso más a fondo. En teclados de sobremesa, es posible retirar algunas teclas con cuidado usando una herramienta específica o una tarjeta rígida, siempre anotando o fotografiando la disposición para volver a colocarlas correctamente. Una vez retiradas, se puede limpiar la base con aire comprimido y un bastoncillo ligeramente humedecido en alcohol isopropílico.
Las teclas pueden lavarse aparte con agua tibia y un poco de jabón neutro, dejándolas secar antes de volver a montarlas.
Qué hacer en portátiles
En el caso de los portátiles, la limpieza debe ser más cuidadosa ya que las teclas suelen estar integradas. Aquí es recomendable limitarse a aire comprimido, a un paño de microfibra y a unos bastoncillos, evitando cualquier desmontaje. En teclados mecánicos o de gama alta, conviene consultar las recomendaciones del fabricante, ya que algunos materiales requieren productos específicos.