Nepal desplegó este jueves helicópteros militares y privados para efectuar labores de rescate tras una riada que ha dejado cerca de 360 muertos en el país asiático y en la vecina China, mientras las autoridades de ambos países buscan a más de 1.300 desaparecidos --entre ellos cuatro españoles-- en unas labores dificultadas por la meteorología.
La Policía de Nepal ha indicado en un balance publicado a través de redes sociales que hasta ahora se han recuperado 359 cuerpos, entre ellos 132 en el distrito de Chitwan, epicentro de las labores de búsqueda y rescate. Asimismo, ha recalcado que 63 personas han sido hospitalizadas en la capital, Katmandú, y ha elevado a cerca de 4.350 los agentes desplegados en las zonas afectadas para hacer frente a la catástrofe.
A estas cifras se suman al menos tres muertos y cerca de 560 desaparecidos, entre ellos 260 extranjeros, en territorio chino, tal y como han señalado este mismo jueves las autoridades del gigante asiático.
Según el último balance de la Junta de Turismo de Nepal (NTB), al menos 644 turistas registrados en la zona del desastre siguen desaparecidos, de los cuales 127 son de nacionalidad nepalí y 517 extranjeros, principalmente de la India (178), Estados Unidos (65), Ucrania (53), Malasia (51) y Australia (35).
"Los ciudadanos heridos y en peligro debido a las inundaciones del río Bhote Koshi en Rasuwa serán rescatados a partir del jueves por la mañana por helicópteros del Ejército nepalí y del sector privado", afirmó este jueves por la noche la oficina del primer ministro, Balendra Shah.
Por su parte, el portavoz de la Policía nepalí Abi Narayan Kafle, afirmó que las autoridades han desplegado cuatro drones para participar en las tareas de búsqueda y rescate en el distrito norteño de Rasuwa, golpeado especialmente por la riada, así como unos 3.300 efectivos en varios distritos afectados.
Una riada en Nepal deja importantes daños, fallecidos y desaparecidos
"De los 64 agentes de policía que prestan servicio en varios puestos policiales en Rasuwa, 32 han logrado establecer contacto, mientras que 28 siguen sin poder comunicarse hasta el momento", dijo Kafle.
Exteriores informa de que hay cuatro españoles sin localizar
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha informado este jueves de que al menos hay cuatro españoles sin localizar. Subraya también que no constan que haya fallecidos españoles, pero ha pedido a familiares y amigos de ciudadanos que sepan o que hayan estado en la zona siniestrada para que entren en contacto con los teléfonos de emergencia del Ministerio de Asuntos Exteriores, tanto con la Unidad de Emergencia Consular o los servicios centrales en Madrid.
En un audio remitido a los medios, el ministro ha recordado que el Consulado Honorario de España en Nepal, la Embajada española en Nueva Delhi y el consulado general en Pekín "están plenamente movilizados para atender a los españoles", al tiempo que ha subrayado que los teléfonos consulares están disponibles en sus redes sociales o en las del Ministerio.
Finalmente, Albares ha traslado sus condolencias y ha enviado su solidaridad al Gobierno y pueblo nepalí.
En el condado chino de Gyirong (Tíbet, suroeste), la búsqueda de los desaparecidos por la riada se ha visto complicada por la lluvia, la inestabilidad de las laderas, los accesos dañados y los cortes de comunicaciones.
Además, los equipos detectaron un lago formado por el represamiento natural del agua cerca del paso fronterizo con Nepal, lo que agrava el peligro de desastres secundarios y dificulta las labores de desagüe, según medios estatales.
Sedimentos de más de un metro de espesor
Un responsable de la división militar del municipio de Shigatse explicó a medios estatales que el borde de la zona cubierta por el flujo de lodo se encuentra a unos 2,5 kilómetros del puerto fronterizo de Gyirong, el área más afectada, y que los sedimentos alcanzan cerca de 1,5 metros de espesor en algunos puntos, lo que dificulta el avance de los equipos y de la maquinaria.
El terreno constituye otro de los principales obstáculos: según un experto del Ministerio de Recursos Naturales citado por CCTV, la zona afectada se encuentra en un valle de alta montaña y en un área de confluencia de cursos de agua, con desniveles superiores a los 3.000 metros y presencia de glaciares en las cotas altas.
A ello se suma la estrechez del terreno y la lluvia, que aumenta el riesgo de nuevos derrumbes, deslizamientos y caídas de rocas y limita el empleo de maquinaria pesada, recogió CCTV.
Las comunicaciones también resultaron afectadas, por lo que las autoridades recurrieron a medios aéreos: un dron enviado desde la provincia vecina de Sichuan llegó durante la madrugada local del jueves equipado con una estación base móvil y comunicaciones por satélite.