Las cifras oficiales vuelven a poner de manifiesto una realidad sangrante en el mercado laboral navarro. Según el último informe de UGT, elaborado con motivo del Día por la Igualdad Salarial que se celebra este domingo, Navarra se consolida como la comunidad con mayor brecha salarial entre hombres y mujeres de todo el Estado. Los datos, extraídos de la última Encuesta Anual de Estructura Salarial con cifras de 2023, revelan que las trabajadoras navarras perciben, de media, 7.161,32 euros anuales menos que sus compañeros hombres.
Mientras la ganancia media anual por persona en Navarra se sitúa en los 31.199,66 euros, la segmentación por sexos dibuja una brecha profunda: los hombres alcanzan una media de 34.623,18 euros, mientras que las mujeres apenas llegan a los 27.461,86 euros.
Navarra, a contracorriente
Lo más preocupante para la realidad socioeconómica del territorio no es solo la cuantía de la diferencia, sino su evolución reciente. Mientras que a nivel del Estado la brecha salarial ha experimentado un descenso, pasando del 17,09% al 15,74%, en Navarra la tendencia es la opuesta: la desigualdad ha crecido un 2,14% en el último año.
Con una brecha del 20,68%, Navarra encabeza el ranking de la desigualdad en el Estado, superando en casi cinco puntos la media estatal. De hecho, la Comunidad Foral y Asturias (20,06%) son los únicos territorios que rompen la barrera del 20% de diferencia salarial, situándose muy lejos de comunidades como Canarias (4,73%) o Baleares (8,68%), donde la distancia es mucho más estrecha. Navarra forma parte del reducido grupo , junto a Asturias, Baleares, Canarias y Extremadura, donde la brecha, lejos de cerrarse, ha aumentado respecto a 2022.
Complementos y las horas extraordinarias
El análisis detallado de la nómina permite ver dónde se esconden las mayores discriminaciones. Si bien en el salario base ya existe una brecha del 17,17%, la brecha se hace más evidente cuando se analizan los complementos salariales. En este apartado, la diferencia es del 19,76%, pero se dispara de forma alarmante hasta el 45,9% cuando se trata de pluses por nocturnidad, turnicidad o trabajo en fin de semana.
Sin embargo, el factor donde la desigualdad es más extrema es el pago de las horas extraordinarias. Según el informe, este concepto "se dispara en favor de los hombres", registrando una brecha del 68,39%, la más elevada de todos los componentes retributivos en Navarra. Esta situación no solo afecta al presente de las trabajadoras, sino también a su futuro, ya que la brecha en la contribución a la Seguridad Social es del 18,05%, lo que condena a las mujeres a percibir pensiones de jubilación más bajas en el futuro.
La trampa del tiempo parcial y los cuidados
Detrás de este escenario se esconde una realidad estructural: el trabajo a tiempo parcial sigue siendo el factor decisivo de discriminación. La jornada reducida, motivada mayoritariamente por el cuidado de hijos, personas enfermas o mayores, sigue recayendo de forma desproporcionada sobre las mujeres, lo que limita su capacidad de generar ingresos y promocionar profesionalmente.
Ante esta situación, el sindicato UGT ha exigido medidas urgentes al Gobierno del Estado, concretamente a los ministerios de Trabajo e Igualdad, para que constituyan una mesa de diálogo social que trasponga la Directiva Europea 2023/970 sobre transparencia retributiva. Asimismo, reclaman que la Inspección de Trabajo actúe de oficio para corregir la infravaloración de los puestos ocupados por mujeres y garantizar el cumplimiento del artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores.
Para lograrlo, consideran indispensable contar con criterios claros en los registros retributivos y las auditorías de las empresas que operan en Navarra.