La protección y la atención a las víctimas de violencia machista en Andalucía estarán en manos de Vox. El socio de Gobierno del presidente Juanma Moreno Bonilla gestionará las Unidades de Valoración Integral de Violencia de Género, que dependen de la Consejería de Justicia que maneja el líder de la formación ultraderechista, y vicepresidente segundo de la Junta, Manuel Gavira.
Estas unidades, integradas por médicos, psicólogos y trabajadores sociales, se encargan de dar auxilio técnico y científico a los Juzgados de Violencia sobre la Mujer y a las secciones penales correspondientes. Su función es la de valorar el daño físico y psíquico de la víctima, medir el riesgo de reincidencia del agresor y evaluar la situación de los menores si los hubiera, y elaborar el informe correspondiente.
Ya en 2019, cuando Vox entró en el Parlamento andaluz, Francisco Serrano, presidente del grupo parlamentario, presentó un escrito en el registro de la Cámara para pedir los nombres y apellidos de los trabajadores públicos de estas unidades con la finalidad de depurar a aquellos que se mueven por "motivos ideológicos" y evitar así informes que estuvieran basados en criterios "políticos". La formación ultra, que niega sistemáticamente la violencia machista, entonces no logró su objetivo porque el Gobierno andaluz se negó amparándose en la Ley de Protección de Datos, pero ahora tendrá en sus manos no solo los nombres de estos empleados, sino también las competencias de este servicio en virtud del acuerdo de gobernabilidad entre PP y Vox.
Críticas de la oposición
Desde la oposición han pedido a Moreno Bonilla que rectifique porque consideran que "es un peligro" que Vox asuma competencias relativas a violencia de género que guarden relación directa con la administración de justicia. "Es intolerable e indecente que la protección y la atención a las víctimas de violencia machista el señor Moreno Bonilla las haya dejado en manos de Vox. Un partido que niega la violencia de género, que la frivoliza, que la blanquea", señaló Ángeles Férriz, portavoz adjunta del grupo parlamentario socialista.
"Peligran los derechos de las mujeres. Que quien niega la violencia machista controle las medidas y a los profesionales que nos protegen es tremendo. Lo permite Moreno Bonilla aferrado a su sillón", indicó, por su parte, la parlamentaria socialista y secretaria de igualdad del PSOE-A, Olga Manzano.
El portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, advirtió de que estarán vigilantes ante esta "irresponsabilidad". "No vamos a permitir ni un solo ataque a la lucha contra la violencia de género y a las mujeres andaluzas y a los derechos de las mujeres andaluzas", aseguró García.
En la misma línea, Antonio Maíllo, portavoz de Por Andalucía y coordinador federal de Izquierda Unida (IU), acusó al presidente andaluz de "pagar el apoyo de Vox con los derechos de las mujeres".
La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, también se sumó a estas críticas y alertó de que ahora "Vox podrá alterar o suprimir protocolos de actuación así como poner fin a la propia unidad de valoración; los de Abascal también controlarán a los empleados que tienen que proteger a las mujeres que sufren esta violencia".