La cuarta Copa del Rey conquistada por la Real Sociedad supone, en opinión de muchos de sus aficionados, la culminación a todo un proceso de resiliencia vivido por el club en los últimos años. En Las mañanas de Onda Vasca hemos hablado con el cómico vasco Mikel Bermejo, seguidor de la Real Sociedad que pudo vivir el partido en la Cartuja de Sevilla. En carretera para llegar a tiempo al recibimiento de esta tarde, Bermejo ha subrayado el valor sentimental de este trofeo tras haber vivido etapas complicadas en la historia del club: "Todo ha cobrado sentido, después de pasar por Segunda División y pasarlas canutas". A pesar del cansancio acumulado, el esfuerzo físico queda en un segundo plano ante la magnitud del éxito deportivo: "El cansancio sí que se nota, pero no está tan mal tener que madrugar para celebrar".
Pese a que no le cuesta hacer reír, Bermejo reconoce que la tensión del encuentro le impidió mantener su habitual tono bromista: "No tenía ganas de soltar ningún chiste desde el segundo 13 que metió Ander Barrenetxea el gol". Bermejo vivió el encuentro a pie de campo, desde donde fue testigo de la actuación determinante de Marrero y el gol de Pablo Marín. El nerviosismo dio paso a una explosión de júbilo tras el pitido final, un momento que le dejó una bonita anécdota personal: "Un hombre me empezó a llamar desesperado, "Bermejo, bermejo, bermejo", le miré y no sabía quién era, y me dice "Ven aquí, abrázame". Digo, "Venga, pues te abrazo" y nos pusimos los dos a llorar".