El Ayuntamiento de Mendaro quiere dar valor a los árboles del casco urbano más allá de su papel ornamental, convirtiéndolos en elementos clave para la mejora de la calidad de vida de sus vecinos.
Bosque urbano
Ese objetivo se ha plasmado en la contratación de la empresa Arbolinnova para gestionar el paisaje urbano.
Detrás de esta decisión hay una fórmula de gestión tiene como objeto actuar sobre una perspectiva del árbolado urbano centrada en el carácter meramente estético, tomando como referencia para ello el estándar europeo Urban Forest (Bosque Urbano).
Regulador térmico
Este modelo tiene como premisa potenciar el papel regulador térmico de los árboles, permitiendo reducir el efecto de 'isla de calor' y disminuyendo la temperatura del municipio entre 2 y 8 grados.
Otro de los beneficios de una gestión del arbolado urbano basada en el estándar Urban Forest es la mejora de la calidad del aire, gracias a la capacidad de los árboles para filtrar contaminantes y partículas finas, convirtiéndose de este modo en una especie de depuradora natural.
Refugios climáticos
La apuesta por el modelo Urban Foresta también posibilitaría una mejora de la salud mental, poniendo a disposición de la ciudadanía refugios climáticos y espacios de relajación que ayudan a reducir el estrés de la población.
Finalmente, sería clave en el impulso de la biodiversidad, al dar pie a la creación de hábitats para aves e insectos, equilibrando el ecosistema urbano.
Calidad de vida
En definitiva, el reto es que los árboles dejen de ser un simple elemento de adorno en medio de un mar de hormigón y acero para convertirse en una herramienta estratégica para la mejora de la calidad de vida de los vecinos de Mendaro, una vez que se adopten las medidas necesarias y el proyecto se haga realidad.