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Más allá de los planteamientos tácticos, de la capacidad de Pellegrino Matarazzo para dotar al equipo de más argumentos ofensivos, algo que ya hizo nada más llegar, del cambio de discurso en el vestuario, que caló a las primeras de cambio, el mayor éxito del entrenador estadounidense ha sido el hecho de volver a contar con futbolistas que en los últimos tiempos habían jugado muy poco algunos, y otros no estaban en su mejor nivel.
Matarazzo les ha dado una nueva vida a Beñat Turrientes y a Álvaro Odriozola, sin ir más lejos. Son, quizá, los dos ejemplos más claros de dos futbolistas defenestrados, con muy poca participación en los partidos, que han pasado, sobre todo en el caso del centrocampista, a ser jugadores importantes.
Turrientes se ha erigido en todo un líder en su posición. Era increíble que se contara tan poco con un futbolista de sus características y calidad, y Matarazzo lo vio nada más llegar. Titular indiscutible y demostración de lo equivocados que estaban los entrenadores anteriores al no disponer de él.
El caso de Odriozola es diferente. Se trata de un futbolista que parte como suplente de Aramburu en el lateral derecho y cuyo rendimiento hasta la fecha, cuando había saltado al campo, no había sido el adecuado. También es verdad que nunca contó con la confianza de los técnicos. La llegada de Matarazzo también le ha cambiado la vida. Es uno de los suplentes de lujo, y todo un recambio de garantía en la banda derecha.
Por si fuera poco, el entrenador estadounidense está logrando mejorar el rendimiento que estaban dando algunos futbolistas con la etiqueta de internacionales y que han llegado a la Real como fichajes importantes. El caso más claro es el del portugués Gonçalo Guedes, convertido ahora en todo un puñal y, junto a Oyarzabal, una de las mejores piezas de la Real. Otra cosa que ha dejado clara Matarazzo es que sus centrales titulares son Jon Martín y el discutido Caleta-Car, en detrimento de un Zubeldia que ha sido relegado al banquillo. Y también soplan nuevos aires para Sucic que, de estar en la puerta de salida, ha visto como el técnico cuenta con él para la medular.