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Las nuevas viviendas turísticas que salgan al mercado tendrán que renovar su inscripción en el Reate (Registro de empresas y actividades turísticas de Euskadi) cada cinco años y las sanciones podrán alcanzar los 300.000 euros para las infracciones muy graves, según se recoge en el anteproyecto de ley de turismo presentado este miércoles en Bilbao por el consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Javier Hurtado.
En una rueda de prensa en la que Hurtado ha estado acompañado del viceconsejero de Turismo y Comercio, Jakes Aguirrezabal, ha presentado este miércoles el anteproyecto de ley de turismo.
Coincidiendo con la publicación de la orden de aprobación del anteproyecto de ley, Hurtado ha dicho que la previsión es poder aprobarlo en Consejo de Gobierno a finales de este año, tras el periodo de audiencia pública y presentación de alegaciones del sector y administraciones, para su posterior remisión al Parlamento.
Este anteproyecto, ha explicado Hurtado, sustituirá en el futuro a la actual Ley de Turismo, aprobada en 2016, que es una ley “relativamente joven”. Sin embargo, ha apuntado, los “rápidos cambios sociales, legislativos y la evolución del sector turístico” hacen necesaria su modificación para adaptarla a los nuevos tiempos y a los retos globales del ámbito turístico.
ADAPTACIÓN NORMATIVA Y MODELO SOSTENIBLE
Hurtado ha detallado que la nueva ley busca varios objetivos. En primer lugar, adaptar la regulación a las nuevas normativas y circunstancias que “han cambiado vertiginosamente en esta última década”. Para ello, se adecúa al Reglamento Europeo de alquileres de corta duración y a la Ventanilla Única Digital, incorporando conceptos como las plataformas digitales de intermediación turística.
Asimismo, ha indicado que se alinea con el Plan Territorial Sectorial de Recursos Turísticos, desarrollado de forma coordinada con el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana, presentado el pasado mes de septiembre, y que será “una herramienta integral para redefinir el modelo de cohesión territorial y ordenar todos nuestros recursos turísticos”.
En segundo lugar, la ley busca reforzar el modelo de sostenibilidad turística de Euskadi, incorporando conceptos no recogidos anteriormente como la gobernanza, la ética turística y la sostenibilidad.
Otro de los conceptos “claves” es la sostenibilidad, con un artículo propio que incluye las tres vertientes: medioambiental, sociocultural y económica, y que hace referencia expresa a retos como el cambio climático. Además, la competitividad cuenta con un título propio.
INSPECCIÓN, SANCIONES Y DERECHOS
En tercer lugar, la Ley tiene como objetivo fortalecer al sector y su profesionalidad, dedicando un capítulo a la competitividad e incorporando la calidad del empleo, la defensa de los derechos laborales y el Sistema de Inteligencia Turística (SIT).
En cuarto lugar, se propone mejorar el control y la ordenación de la actividad turística, reforzando los apartados de inspección y sanción. Se clarifican las sanciones e incorporan nuevas infracciones, como la posibilidad de sancionar al titular de una vivienda turística que no adopte medidas cuando la actividad perturbe la convivencia.
Además, se amplía la publicidad de las sanciones, ya que a las muy graves se suman ahora también las graves, con el objetivo de dar mayores garantías a los usuarios y fomentar las buenas prácticas empresariales.
“Va a haber más sanciones y más posibilidades de sanción”, ha señalado Hurtado, detallando que las infracciones leves se sancionarán con entre 100 y 10.000 euros, las graves con entre 10.000 y 60.000 euros, y las muy graves con entre 60.000 y 300.000 euros.
Asimismo, la ley optimiza los protocolos de inspección, permitiendo a los inspectores, por ejemplo, no identificarse cuando hacerlo pueda frustrar el objeto de la inspección.
En quinto lugar, se clarifican los derechos y deberes de usuarios y empresas, reforzando la protección de los usuarios en situaciones de crisis. En sexto lugar, se refuerza el compromiso con un turismo inclusivo, integrando la accesibilidad y la atención a la diversidad funcional, social y de género como principios transversales.
VIVIENDAS DE USO TURÍSTICO Y LEY PIONERA
La ley actualiza también la clasificación de establecimientos y empresas turísticas, mejorando la regulación de algunos alojamientos como las residencias de estudiantes, incorporando nuevas modalidades y regulando actividades como el turismo activo o el ecoturismo, inexistentes en la ley anterior.
En el caso de las viviendas de uso turístico, el anteproyecto limita expresamente su actividad, prohibiéndolas en zonas tensionadas, en viviendas protegidas y en suelo no urbanizable, y restringiendo su implantación en núcleos rurales.
Además, las nuevas viviendas deberán renovar su inscripción en el Reate cada cinco años, y se endurecen los requisitos de las plataformas de promoción, reforzando la inspección y sanción de la actividad ilegal para garantizar la convivencia vecinal.
“Facilitamos que los ayuntamientos, dentro de su autonomía municipal, apliquen las decisiones”, ha señalado Hurtado, subrayando que algunos consistorios restringen aún más este tipo de viviendas mientras otros las regulan para asentar población o favorecer el desarrollo local.
Como cierre, el consejero ha asegurado que se trata de una ley “ambiciosa y sólida”, que supondrá “un paso importante en el refuerzo y consolidación del modelo de turismo sostenible”, y que será “pionera en muchos aspectos”, promoviendo la convivencia, reforzando la inspección, modernizando la categorización de los establecimientos y garantizando que el crecimiento turístico sea compatible con la conservación del patrimonio natural y cultural.