Actualizado hace 7 minutos
El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, asegura que, un año después de su aprobación, el Pacto de Salud "mantiene hoy toda su vigencia" porque "queda mucho camino por recorrer", y dice que "no representa el final de un proceso, sino el compromiso colectivo de seguir transformando nuestro sistema sanitario".
En una publicación en redes sociales, Alberto Martínez afirma que "hay momentos en la historia de un país en los que una sociedad decide, de forma compartida, cómo quiere afrontar aquello que más le importa" y añade que, en Euskadi, "hace hoy un año, dimos uno de esos pasos con la aprobación del Pacto Vasco de Salud".
Según destaca, "el mayor logro de aquel acuerdo no fue una inversión ni una cifra, fue algo más difícil de alcanzar y, por ello, mucho más valioso: el consenso". "Asociaciones de pacientes, colegios profesionales, universidades, partidos políticos, Confebask y agentes sociales fuimos capaces de compartir un diagnóstico y una ambición común: fortalecer Osakidetza, nuestro sistema público de salud, para responder a los retos de hoy y, sobre todo, a los de las próximas generaciones", remarca.
Martínez explica que se partía de "una realidad sólida", que Osakidetza es "uno de los pilares fundamentales de nuestro bienestar: un sistema público, universal y de calidad, sostenido por miles de profesionales que representan su mayor fortaleza".
Asimismo, indica que compartían "una certeza", la de que "los cambios demográficos, el envejecimiento, el aumento de las enfermedades crónicas, la escasez de profesionales en determinadas especialidades o las nuevas amenazas para la salud nos exigen evolucionar". "No estamos ante una dificultad pasajera, sino ante una transformación profunda. Un debate que se está dando en todos los sistemas sanitarios avanzados y en el que Euskadi no es una isla. Y gobernar significa anticiparse, no esperar", subraya.
Una hoja de ruta exigente y ambiciosa
Por eso, afirma que el Pacto Vasco de Salud "nunca fue concebido como un documento para guardar en un cajón ni como un objetivo cumplido con una firma" y dice que "más de 332 iniciativas y más de 735 acciones lo convierten en una hoja de ruta exigente y ambiciosa".
"Es una brújula que orienta nuestras decisiones y un compromiso permanente con la acción. Un proceso vivo que sitúa a las personas en el centro y que nos impulsa hacia una sanidad más preventiva, más cercana, más integrada en la comunidad y más capaz de ofrecer respuestas personalizadas", asegura.
En este primer año, dice, "hemos comenzado a recorrer ese camino". "Hemos reforzado Osakidetza con más profesionales y mayor estabilidad, impulsado inversiones estratégicas, fortalecido la atención primaria, promovido la innovación, ampliado los programas de prevención y puesto en marcha proyectos que materializan esta voluntad de transformación. Hoy, el 85% de las iniciativas acordadas están ya en marcha", precisa.
Martínez asegura que, "si hay un cambio que simboliza el espíritu del Pacto es el reconocimiento del papel de los y las pacientes". En ese sentido, advierte que la ciudadanía "ya no quiere ser únicamente receptora de cuidados", sino que quiere "participar, decidir, aportar su experiencia y formar parte de las soluciones". "Y ese enfoque hace mejor a todo el sistema", mantiene.
Ley de Pacientes de Euskadi
Por ello, recuerda que el Gobierno Vasco impulsará la primera Ley de Pacientes de Euskadi, "una norma que garantizará su voz, su participación y su capacidad real de influencia en las decisiones que afectan a su salud", porque, según defiende, "la mejor sanidad no se construye solo desde las instituciones, sino junto a quienes la viven cada día". El consejero asegura que, un año después, "el mayor valor del Pacto sigue siendo el mismo que el primer día, haber demostrado que el diálogo permite construir acuerdos duraderos cuando el objetivo compartido es cuidar de las personas". Según apunta, "el verdadero cambio de paradigma consiste en dejar atrás un sistema que mide su éxito por la actividad que realiza, para avanzar hacia otro que lo haga por los resultados en salud que consigue".
Este cambio, subraya, "exige una nueva cultura de gestión basada en la evidencia, el uso inteligente de los datos y el aprovechamiento de la tecnología para mejorar la toma de decisiones, personalizar la atención y maximizar el valor para las personas y la sociedad", pero, según añade, "también requiere una nueva corresponsabilidad social en torno al autocuidado y al uso adecuado del sistema sanitario". Tras señalar que "queda mucho camino por recorrer", insiste en que, "precisamente por eso, el Pacto mantiene hoy toda su vigencia, porque no representa el final de un proceso, sino el compromiso colectivo de seguir transformando nuestro sistema sanitario". "Osakidetza nos acompaña y nos cuida a lo largo de toda la vida. Hoy, más que nunca, nos corresponde a todos y a todas cuidarla también", concluye.