La familia de Marta Shahbazi Alonso, la científica española que trabajaba en la Universidad de Cambridge, ha confirmado su fallecimiento en el accidente ferroviario ocurrido el pasado miércoles cerca de Urda, en el que perdieron la vida 69 personas. La noticia, adelantada por The Sunday Times, pone fin a varios días de incertidumbre en los que sus familiares habían tratado de localizarla entre los heridos y las víctimas del siniestro.
La investigadora viajaba en el tren AVE que colisionó con un convoy de Iryo detenido en la misma vía. Su destino era Huelva, donde tenía previsto recoger el Premio José Luis Gómez-Skarmeta 2026, concedido por la Sociedad Española de Biología del Desarrollo en reconocimiento a sus aportaciones científicas.
La confirmación llegó el sábado por la noche, según explicó su familia al diario británico. Marta, de 41 años, había pasado los días anteriores al viaje en Madrid, donde se había reunido con sus padres y otros familiares. "Acabábamos de cenar todos juntos", recordó su hermano Carlos Shahbazi, de 40 años, investigador y profesor de matemáticas.
La científica tenía dos hijos, Darío, de tres años, y Alma, de siete, que permanecen en Madrid junto a su padre, Mirco Petruzzelli. Los pequeños tenían previsto encontrarse con su madre en la costa, pero la tragedia truncó esos planes. "Apenas les hemos contado nada", explicó Carlos, que describió a su hermana como una persona "alegre" y muy vinculada a Cambridge, ciudad a la que se había trasladado con su familia hacía doce años.
Una referente internacional en el estudio del desarrollo embrionario
Marta Shahbazi era una destacada bióloga molecular especializada en las primeras etapas del desarrollo humano. Su trabajo había contribuido a ampliar el conocimiento sobre los mecanismos celulares que intervienen en la formación de los embriones y la placenta.
Comenzó su trayectoria científica en la Universidad Autónoma de Madrid y posteriormente se incorporó al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), donde realizó su doctorado. Su investigación se centró entonces en los mecanismos que permiten preservar la forma y la integridad de las células madre epidérmicas.
Hace doce años dio el salto a Reino Unido para incorporarse a la Universidad de Cambridge. Desde 2020 dirigía su propio grupo de investigación en el Laboratorio de Biología Molecular (LMB), uno de los centros de referencia internacional en este ámbito.
Uno de los trabajos que marcó su trayectoria fue publicado en Nature Cell Biology. En él, Shahbazi y el resto del equipo consiguieron mantener embriones humanos vivos in vitro más allá del periodo en el que normalmente deberían implantarse en el útero. Un avance que abrió nuevas posibilidades para investigar las primeras fases del desarrollo embrionario.
A partir de este descubrimiento, su grupo profundizó en los procesos celulares y moleculares que regulan la remodelación embrionaria. También destacó por desarrollar modelos tridimensionales de células madre del embrión y la placenta, conocidos como organoides, que permiten estudiar estos procesos en el laboratorio.