En Oñati, los sanmigeles no se despiden precisamente con el estómago vacío. La última jornada ha vuelto a tener este miércoles un ingrediente que ya se ha convertido en imprescindible: las berakatz-zopak. Por octavo año consecutivo, el concurso de sopas de ajo ha puesto a hervir los fogones con 14 parejas alrededor de las cazuelas. Tres más que el año pasado, una señal de que el duelo gastronómico gana adeptos y, además, rejuvenece.
Desde el mediodía, la Herriko plaza ha olido a ajo, pimentón y cocina de toda la vida. Cada pareja, con el mandil bien puesto y su propia receta, ha defendido su particular manera de preparar un plato humilde que, durante unas horas, ha sido un asunto serio. Había que convencer al jurado no solo con el aroma y la presentación, sino, sobre todo, con el sabor.
La valoración ha corrido a cargo de Miguel Ángel Kortabarria y Moisés Martín, de la asociación de jubilados Pake Leku, y Marilo Unzurrunzaga y Mari Ángeles Mendiguren, de Lagun Leku. Y han tenido trabajo. La diferencia entre los dos primeros clasificados ha sido mínima: 158 puntos para Jesús Mari Martínez, 'Marki', y Miguel Ángel Gómez, 'Bobby', frente a los 155 de los jóvenes Aitor Tatiegi e Iñigo Erle. Los ganadores se han embolsado 200 euros y los segundos, 100.
Un estreno en pareja por todo lo alto
La victoria ha sido para una pareja que se estrenaba este año como tándem en el certamen. 'Bobby' ha cambiado el papel de jurado por el de concursante, mientras que 'Marki', un habitual de retarse en este desafío culinario, ya sabía lo que es subir al podio. Juntos, en su primera aventura a cuatro manos, han acabado dando la campanada.
¿El secreto? La respuesta ha arrancado entre bromas: “Mucho cariño” y “mucho amor”. Hasta que ha llegado la parte técnica de la receta: ajo, pimiento choricero y pimentón picante, en lugar de guindilla. La razón, han explicado ambos, es sencilla: controlar mejor el punto de picante.
Y el premio ya ha traído alguna petición extra. Lo han contado con humor: "Ahora ya me están pidiendo berakatz-zopak”. Porque una cosa es ganar un concurso y otra, bien distinta, tener que repetir la receta para los amigos.
Un duelo reñido
El propio jurado ha reconocido que no lo ha tenido fácil. Texturas, formas de cocinar y maneras de entender la sopa de ajo han marcado diferencias. El sabor ha sido lo que más ha pesado, pero la presentación y el aroma también han contado a la hora de decidir. Uno de sus miembros ha detallado que alrededor de la mitad de los platos ha superado los 140 puntos, admitiendo que la competencia ha sido reñida.
Una sopa puede entrar por los ojos y después no terminar de convencer al paladar. Otra puede tener un aspecto menos llamativo y resultar mucho más agradable al comer. Pero la decisión no ha dependido de una sola opinión. Las cuatro personas integrantes del jurado han puntuado por separado y el resultado ha salido de la suma. 158 frente a 155. Tres puntos de diferencia después de probar catorce elaboraciones.
Y cuando ha llegado la hora de compartir la degustación con el público, ha quedado claro que nadie estaba demasiado interesado en discutir las décimas. Cucharilla en mano, las y los asistentes han ido pasando de una cazuela a otra hasta dejar poco margen para las sobras.
La cita gastronómica ha tenido, a su vez, un premio paralelo: entre las parejas participantes se ha sorteado una cena, que ha ido a parar a Josu Txintxurreta y su hijo Julen.
Día de las personas mayores
La fiesta se toma ahora un respiro antes de volver a coger velocidad. Este jueves, 1 de octubre, Oñati celebrará el Día Internacional de las Personas Mayores, con una programación aderezada con bertsolaris (11.00 horas) y espectáculo de clown a cargo de Virginia Imaz en las txosnas; la lectura de un manifiesto (12.00), seguido de vermut, y música con DJ Javi Sound (Atzeko kale; 17.30).
El viernes comenzará de nuevo el calentamiento para afrontar dos de las jornadas reinas: el Herri Eguna, el sábado, y la Bixamon de Rosario, el lunes 5 de octubre.
El programa festivo puede consultarse aquí.