Actualizado hace 11 minutos
Un color: el azul. La derecha de Jon Mariezkurrena domó la madrugada de este jueves el brillo de la juventud de Arkaitz Gabirondo en su segundo partido consecutivo en San Fermín, ya en harina dentro del torneo iruindarra una vez solventada la previa del martes por la noche con cierta holgura. El zaguero de Berriozar guionizó un estreno terrorífico para el joven de Gaztelu, quien bastante hizo con soltar algunos pelotazos de calidad, defender con el sotamano desde más allá del ocho y bailar con la espalda pegada en el frontis. Una tortura.
Mariezkurrena le pasó la tabla del nueve y buscó la reválida del guipuzcoano en el examen tal vez más complicado de la pelota a mano profesional: en el Labrit, en julio y contra un adversario de talla gigantesca como él. Su poder desmadejó a Gabirondo para mostrarle que todavía le queda camino por recorrer para alcanzar la senda de las estrellas en los cuadros largos. Tiene mimbres y cualidades para hacerlo, pero le queda mili por completar y para eso es el verano. Mariezkurrena II le enseñó la dureza del oficio, la ingratitud de viajar a contrapelo, muy atrás, peleando por cambiar el devenir de un destino ya escrito. Le toca levantarse, aprender y seguir. Los golpes fortalecen.
Las dinámicas
Trató de romper dinámicas Joseba Ezkurdia, de nuevo sacrificado y activo con la volea, pero no tuvo éxito en su empeño. El objetivo era incomodar, mover al martillo de Berriozar. No funcionó. Incómodo. Tampoco reaccionó al entrar en la pelea cuerpo a cuerpo con Erik Jaka, inteligente y afilado en todas sus decisiones.
Jaka y Mariezkurrena II superan con holgura a Ezkurdia-Gabirondo en el Torneo de San Fermín en el Labrit de Iruñea.
El lizartzarra cometió tres errores, pero en su conjunto estuvo soberbio. Jugó a favor de obra, sí; pero también supo cuándo alargar el pelotazo, con destreza, buscar las cosquillas a Ezkurdia con ángulos o cargas de profundidad y finiquitar en el momento en el que el envite pedía bisturí. Pocos peros se le pueden poner a Joseba, por su parte, activo, sacrificado y capaz de sacarse las castañas del fuego cuando pudo con tantos bellísimos, como la apertura que puso el 5-15 en el marcador.
Campo Base
Fueron muy superiores Jaka y Mariezkurrena II, firmes candidatos al título de San Fermín desde la parrilla de salida. Torbellino de poder. El zaguero sacó el martillo, Erik fue la hoz. Ezkurdia y Gabirondo tuvieron que vestir el mono de trabajo. El primer tanto fue un saque. El segundo, un derechazo al rebote del guardaespaldas navarro. Y se vino el vendaval. A partir del 3-6, tres derechazos al rebote de Jon abrieron una brecha imposible de digerir. En el 3-8, Gabirondo llevó un rebote, pero no pudo con el segundo. Campo Base más atrás del nueve. Los de Baiko amasaron distancias jugosas. 1-6, 3-13, 4-15 y 5-17. Jaka se creció con el abismo.
El único error de Mariezkurrena fue el 6-17. Ezkurdia sumó un saque, un voleón por el txoko y Jaka erró un sotamano. Fue maquillaje, nada más. Al segundo descanso largo se llegó con una volea al txoko de Jaka, quien cerró el partido con otros tres tantos más en los cuadros alegres. En el 9-19, Gabirondo mostró un bonito sotamano desde el ocho y medio –buena muestra del dominio de sus rivales–; mientras que el 9-20 fue una maravillosa dejada de Jaka desde el cuatro y medio.