La celebración del Ironman de Vitoria-Gasteiz se ha visto ensombrecida por el fallecimiento de un participante británico de 25 años, quien perdió la vida mientras completaba el segmento de natación en el embalse de Ullibarri-Gamboa.
Rescate en las aguas de Landa
El suceso se desencadenó en los primeros compases de la competición. Eran poco después de las 8.00 horas cuando el joven deportista, que participaba en la modalidad Half (media distancia), empezó a dar muestras evidentes de que sufría graves dificultades mientras nadaba. La rápida reacción fue clave en un primer momento: tanto el personal de la organización como los espectadores que seguían la prueba desde la orilla detectaron la situación de emergencia y procedieron a auxiliar al triatleta para sacarlo del agua de forma inmediata.
Una vez el joven fue trasladado a tierra firme, se puso en marcha un amplio dispositivo de emergencias que transformó las campas de Landa en un hospital de campaña improvisado. El despliegue contó con varias ambulancias, una UVI móvil y un helicóptero medicalizado de Osakidetza, que llegó a aterrizar en la zona para una posible evacuación urgente. A pesar de los medios técnicos y humanos desplazados, el estado del joven era tan crítico que los facultativos descartaron el traslado aéreo, centrando todos sus esfuerzos en intentar estabilizarlo sobre el terreno.
Más de una hora de maniobras de reanimación
La lucha por salvar la vida del triatleta británico se prolongó durante más de sesenta minutos. Los equipos sanitarios iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar de forma ininterrumpida, pero lamentablemente no se obtuvo respuesta positiva. Tras confirmarse el fatal desenlace, el Juzgado de Guardia autorizó el levantamiento del cadáver tras la llegada de un médico forense al lugar de los hechos.
Las primeras hipótesis manejadas por los expertos sugieren que el deportista pudo haber sufrido una muerte por causas naturales, si bien será la autopsia y la investigación abierta por la Ertzaintza las que determinen con exactitud científica el origen del fallecimiento.
Conmoción en una edición histórica para Vitoria
La noticia del fallecimiento corrió como la pólvora entre los voluntarios, el público y la propia organización, que emitió un comunicado expresando sus "más sinceras condolencias" a los allegados del fallecido. El impacto ha sido especialmente duro dado que esta séptima edición del Ironman de Vitoria-Gasteiz presentaba una novedad histórica: era la primera vez que la capital alavesa se convertía en la única sede del Estado en albergar simultáneamente la modalidad de distancia completa y la de media distancia (70.3).
Este evento deportivo, que atrajo a miles de visitantes, quedó eclipsado por el dramático episodio vivido en el embalse. La impotencia de los presentes ante el despliegue de los servicios médicos marcó el inicio de una prueba que, habitualmente, es ejemplo de alegría y superación personal.
Vincent Terrier se impone en una jornada marcada por el calor
En el plano estrictamente deportivo, el Ironman continuó desarrollándose bajo unas condiciones meteorológicas exigentes, marcadas por las altas temperaturas que sufrieron los atletas a lo largo de todo el recorrido. El triatleta francés Vincent Terrier se alzó con la victoria en la categoría masculina, deteniendo el crono en un tiempo de 8 horas, 22 minutos y 4 segundos.
Terrier cimentó su triunfo tras una gran remontada. Salió del agua en tercera posición y fue en el kilómetro 71 del segmento de bicicleta donde asaltó el liderato para no abandonarlo hasta la meta. El podio lo completaron el belga Mattice Sablain, que terminó a 12 minutos del ganador, y Milan Verschaeve, que ocupó el tercer cajón a 20 minutos del líder. Sin embargo, los logros deportivos de esta edición quedarán inevitablemente vinculados al recuerdo del joven británico cuya vida se apagó prematuramente en las aguas de Álava.