Cuando comienza una nueva temporada, la lógica sitúa a los equipos recién ascendidos como los principales candidatos a perder la categoría. Sin embargo, la historia de Primera División dictamina lo contrario: no es común que los que clubes que acaban de incorporarse a la máxima categoría del fútbol estatal regresen de inmediato y de manera conjunta a la categoría de plata. Lo que se antoja probable es verdaderamente una rareza que se puede dar esta temporada.
En la actualidad, las plazas de descenso están ocupadas por los tres equipos que el curso pasado se ganaron el derecho a competir en LaLiga. Oviedo, Levante y Elche son los conjuntos afincados en la zona roja de la clasificación. A falta de siete jornadas para la conclusión del campeonato, los tres cuentan con opciones de permanecer en Primera División, pero a la vez son los tres grandes candidatos a consumar el descenso precisamente por la posición que ocupan. La triple pérdida de categoría sería un hecho histórico, ya que habría que remontarse casi tres décadas atrás para encontrar una situación similar, con tres clubes perdiendo la categoría solo un año después de materializar el ascenso.
La última vez, en la temporada 1996-97
El antecedente más inmediato sucedió en la campaña 1996-97. En aquella ocasión se dio la particularidad de que se trataba de una liga de veintidós equipos. Se determinó que cuatro descenderían de manera directa y otro promocionara para de este modo diseñar una competición de veinte clubes para la próxima temporada. Los recién ascendidos Logroñés (22º), Hércules (21º) y Extremadura (19º) fueron tres de los cinco conjuntos que perdieron la categoría. A ellos les acompañaron el Sevilla (20º) y el Rayo Vallecano (18º), que cayó en la promoción.
El hecho de que la caída de los recién incorporados es poco común lo demuestra el dato de que habría que retrotraerse tres décadas más atrás para encontrar similitudes. La penúltima vez que los nuevos volvieron a su procedencia fue en el curso 1966-67, cuando Primera División era una categoría de dieciséis representantes. Esta vez los clubes involucrados fueron el Deportivo (16º), el Hércules (15º) y el Granada (14º). Los dos primeros ocuparon puestos de descenso directo y el último bajó tras perder en el duelo de la promoción.
Para dar con un caso anterior habría que acudir a la década de los años 50. En la 1955-56 perdieron la categoría Murcia y Cultural Leonesa; en la 1953-54, Osasuna y Jaén; en la 1950-51, Murcia, Alcoyano y Lleida. En la década los 40 esta circunstancia solo sucedió una vez, en la temporada 1942-43, cuando Betis y Zaragoza retornaron a la división de plata tras haber sellado el ascenso solo un año antes.
Datos que reflejan igualdad
Como se puede observar, que los recién ascendidos desciendan de inmediato no es un hecho común a lo largo de la historia de la máxima división del fútbol estatal. De hecho, en los últimos tiempos se ha convertido en una anomalía. Esto se puede interpretar como un dato que proyecta igualdad. Los que destacan en la segunda categoría no están alejados de la competitividad de equipos de la máxima división.
Por contra, pese a que lo habitual es que alguno de los clubes que se han incorporado a Primera División caigan a las primeras de cambio, también ocurre de manera recurrente que son capaces de eludir el descenso, como se dio por última ocasión en la temporada 2021-22, cuando los recién ingresado Mallorca, Espanyol y Rayo Vallecano fueron capaces de defender su puesto en la nueva categoría. No en vano, en 22 de las 94 ligas que se han disputado hasta la fecha los recién ascendidos han logrado al completo permanecer en la élite.
Opciones de permanecer en LaLiga
No parece que vaya a ser el caso de la presente campaña, aunque por números aún podría darse. El colista de LaLiga, el Oviedo, posee 27 puntos, a seis de la salvación que ahora mismo marca el Alavés. El Levante atesora 29 puntos, a cuatro de la continuidad en la élite, mientras que el Elche cuenta con 32, a uno de mantener la categoría. Con 21 puntos todavía en juego, las posibilidades de la permanencia siguen siendo generosas para todos ellos gracias a lo apretada que está la clasificación en la zona media-baja.
De hecho, entre el Oviedo y el décimo clasificado tan solo hay 11 puntos de diferencia. Matemáticamente, ahora mismo solo hay tres clubes con la permanencia garantizada: Barcelona (79), Real Madrid (70), Villarreal (61) y Atlético de Madrid (57), y a juzgar por las puntuaciones que se han necesitado en las últimas campañas para certificar la salvación a estos cuatro primeros clasificados se les podrían sumar Betis (46), Celta (44) y Real Sociedad (42). El resto aún están obligados a sumar para seguir en la máxima categoría.
Ahora bien, el calendario también podrá ser un factor decisivo en la lucha por eludir el descenso. El Elche tiene por delante los siguientes compromisos antes de echar el cierre al curso: Atlético de Madrid, Oviedo, Celta, Alavés, Betis, Getafe y Girona. El Levante debe afrontar los siguientes partidos: Sevilla, Espanyol, Villarreal, Osasuna, Celta, Mallorca y Betis. Por último, el Oviedo debe hacer frente a estos duelos: Villarreal, Elche, Betis, Getafe, Real Madrid, Alavés y Mallorca.
Carlos Espí, del Levante, controla el balón ante la oposición de los jugadores del Oviedo.
El Elche, un camino opuesto al de Levante y Oviedo
Elche, Levante y Oviedo han mostrado sus particularidades a lo largo del curso. El equipo de Eder Sarabia se erigió como gran revelación de LaLiga en el arranque del curso. En las primeras siete jornadas sumó 13 puntos y se asentó en posiciones de Champions League, consolidando su imagen como uno de los equipos más incómodos. El desplome llegó con la entrada en 2026, con 4 puntos en los doce primeros partidos del año. Dos victorias en los tres últimos encuentros han permitido reaccionar al conjunto ilicitano, el único de los tres que ocupan la zona roja que no ha cesado a su entrenador. El Martínez Valero también ha resultado vital para el Elche, que ha firmado 28 de sus 32 puntos como local.
El Levante, que cesó a Julián Calero tras la jornada 14, se antojaba abocado al descenso hace solo unas semanas. Pero Luís Castro ha logrado devolver la ilusión en las últimas seis jornadas, en las que ha logrado tres victorias, dos empates y una derrota, números que de prolongarse podrían sellar la permanencia. Un caso similar es el del Oviedo, el único club que ha destituido a dos entrenadores (Veljko Paunovic y Luis Carrión). Cuando parecía desahuciado, Guillermo Almada ha conseguido revivir al vestuario en las cinco jornadas previas, en las que ha cosechado tres victorias, un empate y una derrota.