Actualizado hace 10 minutos
Crece la expectación sobre lo que pueda ocurrir con el nuevo Real Decreto-Ley del conocido como escudo social, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado martes tras haber alcanzado el Gobierno español un acuerdo con el PNV. En esta nueva formulación se incluía, a petición de la formación jeltzale, una exención en la moratoria de desahucios en favor de los propietarios de dos o menos casas que tuvieran una puesta en régimen de alquiler. Sin embargo, la negativa de Junts a convalidarlo puede tumbar la iniciativa. Es algo que ven con preocupación desde Sabin Etxea, ya que “si no se aprueba en estos momentos, el escudo social de vivienda va a decaer”, decía este jueves la portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, quien tiene claro que “la responsabilidad” de que la norma salga adelante “recae en el Gobierno”.
Entrevistada en Radio Euskadi, Vaquero recordaba que, con la modificación acordada con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, “lo que buscábamos era un punto de partida y abrir el diálogo”, aportando “un mínimo denominador común” en un problema de la gravedad que entraña el de la vivienda.
“Tenemos muy claro que los pequeños propietarios no pueden cargar en sus mochilas y hacerse cargo de garantizar el derecho a una vivienda digna a las personas”, subrayaba la diputada jeltzale, explicando que al eliminar de la moratoria de desahucios a “esos propietarios con dos o menos viviendas” pretendían “garantizar que no se dieran esas otras vulnerabilidades que se están dando en los propietarios por hacerse cargo de este escudo social”.
Más vivienda en el mercado
Además, cree Vaquero que esta exención busca “garantizar que haya más vivienda en el mercado”, puesto que “la inseguridad jurídica que tienen está eliminando” oferta de alquiler, dificultando el acceso de las familias a los recursos habitacionales. “¿Quién le va a alquilar su vivienda a una mujer que se acaba de separar con dos hijos si tiene miedo a que no pueda echarlas en caso de impago?”, se cuestionaba.
Presión sobre Junts
Desde Moncloa centran la presión ahora sobre Junts, pero el PNV defiende que “la responsabilidad recae en el Gobierno, tendrá que negociar con los diferentes partidos políticos y hacer ver que si no se aprueba” el decreto ahora “el escudo social de vivienda va a decaer. Y por lo tanto, esta moratoria va a dejar de tener efectos jurídicos”. Vaquero dice haber hablado “con Junts y con otros grupos políticos” intentando que “tomen conciencia del problema que tenemos”. Eso sí, teme que “los partidos estatales estén mirando más a sus contiendas electorales”, como la del domingo en Aragón, “que a solucionar los problemas de la ciudadanía”.
Irresponsabilidad
Por su parte, el portavoz del Grupo Mixto-Sumar en el Parlamento Vasco, Jon Hernández, consideraba este jueves una “absoluta irresponsabilidad” que el PNV haya condicionado su apoyo al escudo social a incluir una excepción en la prohibición de los desahucios, cuando se trata de un conjunto de medidas para “proteger a quienes más jodidos están”.