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Los niños víctimas de violencia familiar aumentan un 75 % en cinco años

La Fundación ANAR atendió más de 27.000 casos entre 2020 y 2025, la mayor parte por maltrato físico y psicológico
Los cuerpos policiales animan a denunciar cualquier forma de acoso digital / E.P.

La Fundación ANAR atendió 27.138 casos de niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia intrafamiliar entre junio de 2020 y junio de 2025, un 75,2% más que al comienzo del periodo. Son golpes, amenazas, humillaciones y momentos de pánico que, en seis de cada diez casos, se repiten a diario y que, en más de tres cuartas partes, se prolongan durante más de un año. El padre es el agresor en casi la mitad de las situaciones, y apenas el 26,3% de las víctimas había recibido tratamiento psicológico. En casi la mitad de las situaciones el padre es el agresor y apenas el 26,3 % de las víctimas recibieron tratamiento psicológico.

Son algunas de las principales conclusiones del estudio Violencia intrafamiliar en la infancia y adolescencia según género: tipología, causas y consecuencias (junio 2020-junio 2025), elaborado por el Centro de Estudios e Investigación ANAR con el apoyo del Ministerio de Igualdad y presentado este miércoles en Madrid. El informe retrata una violencia que ocurre entre las paredes del hogar y que alcanza a niños de todas las edades.

“Es una violencia oculta”, advirtió Benjamín Ballesteros, director de Programas y portavoz de Fundación ANAR durante presentación. El responsable precisó que uno de cada tres casos atendidos por las líneas de ayuda de la entidad (el 30,2%) corresponde a situaciones de violencia en el ámbito familiar. En total, durante estos cinco años, ANAR recibió 373.926 peticiones de ayuda por esta problemática a través del teléfono, el correo electrónico y el chat, y prestó asistencia a 27.138 menores.

De los 3.216 atendidos entre junio de 2020 y junio de 2021 se pasó a 7.368 en el periodo siguiente, en un “cierto repunte postcovid”. Después, las cifras bajaron hasta 5.051, volvieron a subir a 5.867 y se situaron en 5.636 en el último ejercicio analizado. El balance final, pese a las oscilaciones, supone un incremento del 75,2 %.

“Es una violencia silenciosa”, señaló por su parte Diana Díaz, directora de las Líneas de Ayuda de ANAR, quien enumeró algunos de los episodios que los propios menores relatan: “golpes, empujones, quemaduras, ataduras, mordiscos, tirones de pelo, amenazas, insultos, vejaciones o humillaciones”.

Y es que el maltrato físico, presente en el 34,9 % de los casos, y el psicológico, en el 29,4 %, encabezan las situaciones detectadas. Les siguen el abandono (14,5 %), la violencia de género en el entorno familiar (10,7 %) y las agresiones sexuales (10,5 %). En estas dos últimas modalidades se registran algunos de los mayores aumentos de los últimos cinco años: un 237,4 % para la violencia de género y un 116,6 % en el caso de las agresiones sexuales.

Díaz resumió también el desamparo que sienten muchos de estos menores. “Sucede dentro de la casa, nadie lo sabe. Según los niños que escuchamos diariamente, se sienten solos. Les han mordido, pegado, sacudido, humillado... Viven en hogares donde sienten miedo y en ocasiones les es muy complicado pedir ayuda”, puntualizó.

El padre, principal agresor

El estudio señala al padre como principal responsable de la violencia en el 48,5 % de los casos, frente al 28,6 % en los que el agresor es la madre y el 12,2 % en los que participan ambos progenitores. En las agresiones sexuales predominan las figuras masculinas del entorno familiar, ya sean padres, padrastros, hermanos, tíos, primos o abuelos.

Las víctimas son mayoritariamente niñas, que suponen el 60,2 % del total y el 80,8 % de los casos de agresión sexual. Por edades, el 43,5 % tiene entre 13 y 17 años, y el 37,8 % nueve años o menos. Los más pequeños son especialmente vulnerables al abandono y a la violencia de género en el entorno familiar.

04/11/2026