Actualizado hace 2 horas
La natación paralímpica volvió a dar muestras de su extraordinario nivel competitivo en la reciente parada de la Serie Mundial celebrada en Barcelona, donde dos nombres propios volvieron a sobresalir con fuerza: Iñigo Llopis y Nahia Zudaire. Ambos deportistas, habituales en los podios internacionales, regresaron a casa con nuevas medallas en una cita que reunió a 238 atletas procedentes de 39 países y que confirmó, una vez más, el alto nivel competitivo que caracteriza las World Series.
La tercera parada del circuito, que este año ya había pasado por Gold Coast y Lignano Sabbiadoro, mantuvo el impulso y la exigencia habitual de estas pruebas multiclase. Con cuatro días intensos de competición, el evento permitió a nadadores y nadadoras continuar afinando su estado de forma en un inicio de temporada aún incierto respecto a la fecha y sede del próximo Campeonato de Europa.
Un evento que crece en peso y relevancia internacional
Tras su exitoso debut en 2025, la competición regresó por segundo año consecutivo a la capital catalana, consolidándola como un escenario imprescindible dentro del calendario mundial de la paranatación. La participación fue especialmente robusta: una delegación estatal formada por 61 atletas, entre los cuales destacaban Llopis (S8) y Zudaire (S8/SB7), ambos ya asentados como figuras de referencia en la élite de este deporte.
El ambiente competitivo estuvo a la altura de las expectativas. Las pruebas multiclase, que permiten comparar resultados mediante un sistema de puntos ajustado a las distintas categorías, volvieron a ofrecer carreras igualadas y finales emocionantes. Este formato, habitual en las World Series, continúa demostrando su eficacia a la hora de garantizar una competición justa y altamente competitiva.
Iñigo Llopis con su medalla de oro
Llopis, doble oro y autoridad en su especialidad
El donostiarra amplió su brillante trayectoria internacional con dos nuevos oros. El primero llegó en el relevo 4x100 estilos, prueba en la que compartió éxito con Anastasiya Dmytriv, Beatriz Lerida y Óscar Salguero. El cuarteto se adjudicó el metal dorado con solvencia, demostrando una compenetración impecable en cada uno de los tramos.
Pero Llopis reservó su mejor actuación para su prueba fetiche: los 100 metros espalda. Actual campeón de Europa, del Mundo y campeón paralímpico en los Juegos Paralímpicos de París 2024, el guipuzcoano volvió a imponer su autoridad en un estilo en el que es referencia absoluta. Paró el crono en 1:06.27, un tiempo que reafirma no solo su hegemonía, sino también el excelente estado de forma con el que inicia la temporada.
Zudaire, un bronce con sabor a constancia
Por su parte, Nahia Zudaire volvió a demostrar por qué figura entre las nadadoras más consistentes del panorama internacional. Especialista en pruebas de fondo y estilos libres, la guipuzcoana se colgó el bronce en los 400 metros libre tras firmar un sólido tiempo de 5:08.96. Acostumbrada a competir a gran nivel en esta distancia, la medallista europea y mundial volvió a situarse entre las mejores, reforzando su posición como una de las nadadoras más fiables del equipo estatal.
Mirando hacia el futuro
La actuación de Llopis y Zudaire no solo supone un éxito individual, sino también un impulso para la delegación española, que continúa acumulando resultados de prestigio en la élite internacional. Con una temporada aún por definirse en algunos aspectos -especialmente en lo relativo al Campeonato de Europa-, las sensaciones que deja esta Serie Mundial son más que positivas.
Barcelona reafirma su papel como sede de referencia, y los nadadores españoles, liderados por figuras como Llopis y Zudaire, encaran los próximos meses con ambición renovada. La temporada apenas empieza, pero las primeras señales apuntan a que 2025 volverá a ser un año lleno de éxitos para la natación paralímpica .