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Los niños y niñas saharauis que este verano participan en el programa de acogida de Río de Oro han pasado este jueves por las consultas de oftalmología del ambulatorio de Durango para someterse a las revisiones médicas que forman parte del proyecto desde 2013. En esta primera jornada han sido atendidos nueve menores alojados en el albergue de Izurtza, dos de los cuales se sometían a una revisión oftalmológica por primera vez. La próxima semana será el turno de los niños y niñas acogidos por familias.
Las revisiones oftalmológicas constituyen uno de los pilares del programa de acogida, ya que permiten detectar y tratar problemas de visión que, en muchos casos, repercuten directamente en la calidad de vida de estos menores procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf.
El responsable de Río de Oro, Mikel del Arco, recuerda que estas consultas se realizan de forma ininterrumpida desde hace trece años. "Las revisiones médicas son uno de los objetivos del proyecto. Desgraciadamente, estos menores no tienen derecho a la sanidad que todo menor debería tener”, lamenta.
Del Arco destaca también la implicación del personal sanitario y el impacto que tienen actuaciones aparentemente sencillas. “Nos contaban las oftalmólogas que se portan muy bien en las revisiones; el trato de las profesionales es maravilloso. Muchas veces, con esas gafas que aquí es muy fácil de poner, consiguen cambiar su calidad de vida. A nivel médico vemos las mejorías de un verano a otro. En algunos casos vemos grandes mejorías por estas gafas que se les ponen y descubren cuando vienen aquí”.
El responsable de Río de Oro subraya, además, que la estancia en Euskadi supone para muchos de estos menores vivir experiencias completamente nuevas. “El otro día, por ejemplo, en la playa había menores que, aunque en su propio país, en el Sáhara Occidental, hay costa y playas, ellos no han tenido la oportunidad de conocerla. Esas reacciones viendo el mar por primera vez son emocionantes”, explica.
Exploración completa
Por su parte, la oftalmóloga de Osakidetza en la OSI Barrualde-Galdakao, María Angiano, detalla que las revisiones son exhaustivas y buscan detectar cualquier alteración visual. “Hacemos revisión de estos niños, tanto en tema de agudeza visual, si tienen un estrabismo o si existen otras patologías relacionadas con problemas de nacimiento, prematuridad o síndromes neurológicos que pueden ir acompañados de otras patologías que intentamos descartar”.
Además, explica que muchos de los problemas detectados son tratables. “Estos niños pueden tener un estrabismo que somos capaces de mejorar con gafas y tratarles una miopía si la presentan. Además, por el lugar donde viven, con arena y mucho calor, tienen muchas veces patologías de superficie, de córnea o alergias, que intentamos mejorar y tratar”.
Las consultas incluyen una exploración completa. “Les hacemos una revisión tanto de superficie ocular como de visión, visión binocular, fondo de ojo y graduación, tratando todo lo que podemos”, señala Angiano.
La especialista destaca que el seguimiento realizado durante varios veranos permite comprobar la evolución de muchos de estos menores. “A muchos de ellos les hemos visto en visitas sucesivas y sí vemos una mejoría que les permite relacionarse de otra manera mejor. Nos dedicamos específicamente a niños y estamos acostumbrados a relacionarnos con ellos. Es muy bonito ver la ilusión que les hace venir. Es muy gratificante ver la clara mejoría de aquellos niños con defectos visuales o alergias importantes que podemos tratar".