Las dos personas detenidas por la Ertzaintza por un presunto delito de terrorismo permanecen en dependencias policiales a la espera de su traslado a la Audiencia Nacional. La detención se produjo el sábado en Irun, después de que estas dos personas, un hombre de 34 años y una mujer de 22, fueran sorprendidas en un control de tráfico en Eskoriatza el pasado 26 de septiembre en posesión de material muy sensible, información sobre fuerzas y cuerpos de seguridad, y una ubicación de GPS que "presumiblemente" sería un zulo con armas y explosivos que trataban de encontrar. Este medio de comunicación ha podido confirmar que estaban en compañía de una tercera persona, "un irlandés", pero las fuentes consultadas no confirman qué tipo de relación tenía con el IRA o sus escisiones o si tenía relación como tal, una vinculación que sí se da por hecha en otros rotativos. Apelan a la prudencia, porque la investigación sigue en curso, y esa tercera persona no está detenida. Las otras dos personas se presentaron en la comisaría de Irun con su abogado el sábado, y fueron detenidas. Los arrestados sí contaban con "antecedentes relevantes", y estarían relacionados con una escisión crítica con la línea más posibilista que ha seguido la izquierda abertzale oficial. En varios ámbitos periodísticos se apunta a Jardun Koordinadora que, a su vez, ha emitido un comunicado a través de su colectivo Aske (centrado en la defensa de la amnistía de los presos) para desmentir que tenga relación con estos arrestos. Sí traslada, al mismo tiempo, "toda la solidaridad" a la familia de los detenidos.
La Ertzaintza inició una investigación tras el citado control de tráfico y, como consecuencia de ella, abrió cauces de comunicación con la Audiencia Nacional, "teniendo en cuenta que los hechos podrían ser constitutivos de un presunto delito de terrorismo". A lo largo de las siguientes fechas, la Oficina Central de Inteligencia de la Ertzaintza ha avanzado con la investigación y se han llegado a entablar diversos encuentros con las autoridades judiciales de la Audiencia Nacional dirigidos a posibilitar las actuaciones, si así se estimaran pertinentes, por la autoridad judicial. El sábado, dos de las personas investigadas se personaron en la ertzain-etxea de Irun, y resultaron detenidas a la vista del desarrollo de las investigaciones y de las propias gestiones con la Audiencia Nacional. Se espera que pasen a disposición de la Audiencia Nacional a la mayor brevedad posible.
Nunca hasta ahora se había informado de una incautación de material que, presunta y potencialmente, y si es que se confirma, sugiere la posibilidad de protagonizar acciones más intensas, una posibilidad que por ahora se coge con pinzas a la espera del resultado de las indagaciones, que por ahora no confirman semejante capacidad. Medios de comunicación estatales sí dicen, por su parte, que la información incautada tendría que ver, supuestamente, con guardias civiles. La nota oficial que envió el departamento no llegó a encuadrar estas detenciones en la disidencia de la izquierda abertzale, un dato que sí confirmaron fuentes de la investigación. La nota hablaba de dos personas "de nacionalidad española", y no detallaba las causas de sus antecedentes. Es la primera vez que se produce una detención de estas características por nuevos hechos acaecidos tras el cese definitivo de la violencia decretado por ETA el 20 de octubre de 2011, del que se cumplen 15 años. Hasta el momento, se habían producido juicios por hechos anteriores al cese definitivo, o bien posteriores, pero estaban relacionados con presuntos delitos de enaltecimiento del terrorismo en los homenajes a los presos a su salida de la cárcel, o bien actos vandálicos en el contexto de las huelgas de hambre de los presos situados al margen del EPPK, es decir, críticos con las salidas individualizadas y legales. Hubo juicios en la Audiencia Nacional por ataques a cajeros, como ocurrió con el incendio que provocó en una sucursal en 2020 el colectivo Amnistia Ta Askatasuna (ATA). También se han producido detenciones por choques con la Ertzaintza en diferentes manifestaciones o por altercados, y se han denunciado pintadas contra medios de comunicación, sedes de partidos políticos y la Ertzaintza.
El PNV, que además dirige la Ertzaintza desde sus responsabilidades en el departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, otorgó gravedad a lo sucedido con una nota de prensa enviada en la noche del sábado, donde llamaba al conjunto de la sociedad vasca a "no dar un paso atrás" en la preservación de la paz. Mostró su "absoluta preocupación" y dijo que, de confirmarse el presunto delito de terrorismo, "nos retrotrae a tiempos pasados que creíamos superados". No obstante, apeló a la prudencia a la espera de lo que puedan dar de sí las indagaciones.
La noticia coincide con el aniversario del cese de ETA, y EH Bildu colgó en sus redes sociales un vídeo de Gorka Elejabarrieta recordando la Declaración de Aiete, que "defiende el reconocimiento de todas las violencias y víctimas, así como la construcción de un relato compartido". Apostó por una resolución integral del conflicto, pero el vídeo no era una reacción a estas detenciones ni se pronuncia sobre ellas, sino que había sido grabado y editado por la coalición para emitirlo con motivo del aniversario de la declaración y el cese de ETA.
Jardun Koordinadora se desvincula pero se solidariza con la familia de los detenidos
Tras conocerse la detención de dos personas en Euskadi acusadas de un presunto delito de terrorismo y relacionadas con una escisión de la izquierda abertzale, varios medios de comunicación del Estado español apuntaron a Jardun Koordinadora. Es una organización que se presentó en agosto de 2020, que se desmarca de la línea establecida por la izquierda abertzale oficial, y que no guarda relación con otro colectivo crítico con una elevada proyección mediática, GKS. Jardun agrupa a Jarki y Aske. Jarki reivindicó en abril unas pintadas contra varios medios de comunicación y fue uno de los colectivos que llamó a acudir a Gasteiz a "hacer frente al fascismo" tras la convocatoria de un acto de Falange con motivo del 12 de octubre del año pasado. Ese día se saldó con importantes disturbios contra la Ertzaintza y casi una veintena de detenciones. Aske es una organización que reclama la amnistía de los presos de ETA, y es precisamente su logo con el que se firma el comunicado de desmentido publicado en las redes sociales. Desde su creación, Jardun defiende la "legitimidad" de la lucha de los "militantes revolucionarios" y su amnistía, y dice que les debe "todo el respeto".
En el comunicado publicado este domingo en sus redes sociales, es Aske la que se pronuncia, por ser el colectivo de referencia de Jardun para los asuntos relacionados con la "represión". Con un lenguaje despectivo hacia la Ertzaintza, se hace eco de que, "en la comisaría de los cipayos de Irun", se detuvo a dos personas, y unas horas después se desató, a su juicio, una campaña "mediática" donde se ha señalado a Jardun para "criminalizarla" aunque las detenciones "no tienen relación alguna con la coordinadora". Pero, al mismo tiempo, envía "toda la solidaridad" a la familia de los detenidos por la "presión mediática" que van a experimentar en los próximos días. Asegura que "no aceptará ningún ataque contra el pueblo trabajador vasco". Y termina con un "atxilotuak askatu".
El otro colectivo que forma parte de Jardun, Jarki, participó en las contramanifestaciones del 12-O del año pasado, pero hubo otras convocatorias para enfrentarse a Falange, organizadas por ejemplo por GKS, que es otro colectivo disidente que no tiene relación con Jardun; y organizadas también por Ernai, las juventudes oficiales de Sortu. Existe toda una amalgama de siglas que en muchas ocasiones no tienen buena relación entre sí pero que, a la postre, coinciden en su estrategia de confrontación en las calles o de deslegitimación de la labor de la Ertzaintza a la hora de gestionar estas situaciones en materia de orden público.