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Los deportes caninos recogen el verdadero espíritu "Dog Friendly" ¿Conoces el IBGH y el StPr?

Diego Beltrán, responsable de estos deportes en la Real Sociedad Canina de España, nos explica cómo impulsan el bienestar del perro y favorecen compartir tiempo de la máxima calidad
Los deportes caninos recogen el verdadero espíritu "Dog Friendly" ¿Conoces el IBGH y el StPr?
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30:36

En una sociedad inundada de etiquetas "Dog Friendly" en escaparates, hoteles y oficinas, cabe preguntarse hasta qué punto estas iniciativas responden realmente a las necesidades del perro. ¿Es bienestar permanecer ocho horas bajo una mesa de trabajo o caminar entre pasillos de un centro comercial repletos de ruidos, luces y estímulos ajenos a su naturaleza?

Con una reflexión sobre el uso y abuso del concepto "Dog Friendly" damos paso a una charla con Diego Beltrán, responsable de IBGH y STPR en la Real Sociedad Canina de España (RSCE), quien nos ha explicado las claves de dos modalidades deportivas para perros accesibles, inclusivas, divertidas y respetuosas.

Y es que en los deportes caninos, al perro no se le acepta o tolera simplemente, sino que se va mucho más allá siendo el verdadero y único protagonista. 

STPR: dando rienda suelta al olfato

El STPR -acrónimo alemán que se traduce como búsqueda y localización de objetos- es una disciplina que conecta al perro con su sentido más desarrollado: el olfato. El STPR se practica en entornos naturales como campos o bosques, nunca sobre superficies artificiales.

"El perro va libre en todo momento. Sueltas la correa, te la guardas en el bolsillo y comienza a buscar", explica Beltrán. Una experiencia que compara con "la felicidad de un niño jugando en la nieve". El objetivo es localizar objetos -en los niveles iniciales impregnados con el olor del propio guía- y marcarlos o señalizarlos mediante una conducta entrenada: tumbándose, sentándose o cobrándolos.

Uno de los grandes valores del STPR es su accesibilidad. No existen límites de edad por arriba: perros de hasta once años, incluso con problemas de movilidad, participan activamente. Por abajo, aunque la normativa fija los 15 meses como edad mínima para competir, el entrenamiento puede iniciarse desde cachorro mediante el juego. "En casa empezamos a los tres meses", remarca nuestro invitado.

IBGH: obediencia técnica sin exclusiones

La otra gran disciplina es el IBGH, una modalidad de obediencia deportiva integrada en el reglamento IGP, pero sin los requisitos físicos más exigentes como saltos de gran altura o ejercicios de defensa. Esto convierte al IBGH en un deporte abierto a todas las razas, incluidos perros mestizos y de cualquier tamaño.

"No hay ningún tipo de limitación física", subraya Beltrán. Un ejemplo emblemático es el de Rocío Vázquez, entrenadora asturiana y doble campeona de la Copa de España de IBGH con una Schnauzer miniatura, compitiendo en igualdad de condiciones frente a pastores alemanes o malinois.

Los ejercicios incluyen caminar junto al guía con atención focalizada, posiciones básicas de sentado y tumbado, y el cobro de objetos (apport), siempre adaptados en peso y tamaño a la morfología del perro.

Mucho más que competir: un deporte familiar

Más allá de la técnica, el verdadero valor de estas disciplinas reside en la convivencia. El deporte canino se convierte en un punto de encuentro familiar, capaz incluso de sacar a los adolescentes de las pantallas para compartir tiempo al aire libre junto a su familia humana y perruna.

Aunque existe un circuito competitivo con ligas regionales, nacionales y Copa de España, el ambiente dista mucho de la rivalidad. "Aquí no hay enemigos. Todo el mundo aplaude al que entra a pista", afirma Beltrán. Las pruebas se viven como encuentros festivos entre personas y perros en unión por una misma pasión.

Mirando al futuro: Rally Obedience

Durante la charla también hemos hablado del Rally Obedience, otra disciplina en auge que ya cuenta con campeonato mundial propio. Consiste en recorrer un circuito de estaciones señalizadas con ejercicios de obediencia, descrita como "obediencia de calle convertida en deporte".

En los niveles iniciales se permite el uso de correa y premios, lo que la convierte en una puerta de entrada ideal para nuevos binomios. Todo apunta a que su crecimiento en España será exponencial.

Para quienes quieran iniciarse, el mensaje es claro: acudir siempre a un club oficial de la RSCE, donde existen seguros, respaldo legal y profesionales formados que pueden ayudarnos.

Porque, como resume Diego Beltrán, el objetivo final no es ganar medallas, sino algo mucho más sencillo y valioso: "compartir tiempo de calidad con tu perro".

 
02/02/2026
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