La Euroliga ha dado la espalda a la NBA. La mayoría de clubes de la competición europea han rechazado la oferta de la NBA de organizar de manera conjunta una competición en territorio europeo. Lo han hecho en una reunión que se ha llevado a cabo en Como, Italia, donde debía decidirse el futuro de una posible alianza.
Anadolu Efes, Baskonia, CSKA Moscú, Milán, Barcelona, Bayern Múnich, Fenerbahçe, Villeurbanne, Maccabi Tel Aviv, Olympiacos, Panathinaikos, Real Madrid y Zalgiris Kaunas, clubes propietarios de la competición, han aprobado por otro lado el proceso de conversión de las licencias actuales en franquicias. Es decir, los accionistas cambiarán al estilo de la NBA.
Respecto al acuerdo con la NBA, la oferta realizada por la parte estadounidense no ha debido satisfacer a los clubes europeos. Aunque por otro lado no se puede garantizar que la NBA no acabe teniendo su competición en suelo europeo, ya que se espera que haya una contraoferta para continuar con la negociación.
La oferta de la NBA se basa en un acuerdo con los trece clubes propietarios de la máxima competición del baloncesto europeo. Esto quiere decir que la NBA está negociado con los trece clubes propietarios de la Euroliga, pero no con los 24 que podría albergar la competición europea después de las intenciones de expansión, y de convertir esos clubes en franquicias. Así, la NBA y la Euroliga están avanzando por caminos separados, lo que, de momento, dificulta cualquier acuerdo.
Al principio, la NBA tenía la intención de contar con doce ciudades europeas y que cada una de ellas tuviera su propia franquicia: Roma, Milán, Londres, Mánchester, París, Lyon, Madrid, Barcelona, Berlín, Múnich, Atenas y Estambul. A esas doce franquicias se sumarían cada año y de manera rotacional cuatro clubes integrados en la FIBA cuya participación estaría ligada al rendimiento deportivo para formar una competición.