Los precios de los carburantes en el Estado acechan sus máximos anuales ante una alta demanda y la incertidumbre en los mercados por la guerra en Irán, un conflicto que, hasta ahora, ha encarecido un 7% interanual la gasolina y un 21% el gasóleo, aun con las medidas fiscales del Gobierno español.
Según datos del Geoportal Gasolineras del Ministerio para la Transición Ecológica, los dos combustibles mantienen la tendencia al alza de la última quincena, y el litro de gasolina se ha pagado este martes, de media, a 1,726 euros, unos céntimos por debajo de su techo para 2026.
Medidas fiscales
Idéntica evolución ha seguido el gasóleo, que repuntó hasta los 1,865 euros en la víspera. En su caso, el coste está algo más lejos de su máximo anual, los 1,942 euros que marcó, de media, el pasado 21 de marzo, cuando la gasolina también conquistó su precio más alto del año (1,796 euros).
Por entonces, todavía no se encontraban en vigor las medidas fiscales aprobadas por el Ejecutivo español para combatir los efectos económicos de la guerra en Irán y las tensiones en los mercados energéticos por el cierre de facto del estrecho de Ormuz ya que comenzaron a aplicarse un día más tarde.
Escalada durante la guerra
Estas iniciativas, que ya han comenzado a decaer, han contenido parcialmente la escalada de los precios de los carburantes durante este tiempo. Sin embargo, el regreso del IVA al 21% en julio unido al recorte de la rebaja en el impuesto especial de hidrocarburos, han coincidido con un encarecimiento de los combustibles que, aunque menos abrupto, refleja cómo aún persisten las tensiones en el mercado de productos petrolíferos.
Conforme a los datos estatales citados, el litro de gasolina ha marcado un precio medio de 1,579 euros entre el pasado 28 de febrero, cuando comenzó la guerra, y este 25 de agosto. Esto es, un 7% más respecto a los 1,48 euros del mismo periodo de 2025. La diferencia interanual es todavía mayor en el gasóleo, cuyo litro ha rondado los 1,71 euros en estos seis meses de conflicto, un 21,4% más.
Rebaja fiscal al gasóleo
También sigue subiendo el coste antes de impuestos de ambos combustibles. A tenor de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), dicho precio ha subido un 40% en el caso de la gasolina (de 0,763 a 1,067 euros) y un 56%, en el del diésel (de 0,820 a 1,278 euros), desde finales de febrero.
Esto contrasta con una cotización del petróleo más estable. Sin embargo, los productos petrolíferos están experimentando una dinámica diversa, explicó esta semana el presidente y consejero delegado de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, en una conferencia sectorial en Noruega, como recoge S&P Global en una nota de prensa. Y es que estos productos suelen transportarse en buques más pequeños, lo que eleva el coste de envío por barril.
A esta circunstancia se une la eficacia de Ucrania a la hora de atacar, en los últimos meses, las refinerías de Rusia, un importante productor y exportador de diésel y gasolina a nivel mundial. Todo ello ha provocado una caída en el suministro.
En este contexto, el Gobierno español incrementará la rebaja fiscal al gasóleo a 20 céntimos/litro en septiembre (frente a los cinco céntimos inicialmente previstos), después de que el índice de precios de consumo (IPC) de julio constatara que este combustible se había encarecido un 15,7% en el mes.