El acceso a la cultura en los entornos rurales depende en gran medida de los servicios itinerantes que recorren periódicamente las localidades más pequeñas. En muchos municipios sin infraestructuras fijas, la llegada de estos vehículos permite a los vecinos consultar catálogos, solicitar préstamos y mantener un punto de encuentro vecinal en la plaza del pueblo. Esta labor continuada ayuda a fijar población y combate la brecha digital ofreciendo asesoramiento directo a personas de todas las edades.
Coincidiendo con el Día Internacional de las Bibliotecas, Roberto Soto, presidente de la Asociación de Profesionales de Bibliobuses de España, ha repasado el funcionamiento de estas unidades sobre ruedas. Detallando la logística diaria y destacando la cercanía con los usuarios, el responsable ha puesto en valor el papel social de estas rutas para asegurar el derecho a la lectura en cualquier rincón del territorio.