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La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn se ha despedido de sus opciones de medalla en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo al caerse a los diez segundos de iniciar este domingo su descenso después de engancharse en una puerta.
La norteamericana, de 41 años y que competía con el ligamento cruzado de la rodilla roto, perdió el control en un salto tras engancharse en la puerta con el brazo izquierdo y cayó violentamente. Inmediatamente se agarró la rodilla izquierda lesionada y gritó de dolor al detenerse. Fue trasladada en helicóptero tras un largo tratamiento in situ.
Silencio en meta y reacción del público
Tras el incidente, se produjo un silencio atronador en la zona de meta, donde se encontraban espectadores como el rapero Snoop Dogg o el esquiador italiano Alberto Tomba, que había encendido el pebetero olímpico el viernes. Su compañera de equipo Breezy Johnson, actual campeona del mundo, lideraba la carrera en ese momento, cuatro centésimas por delante de la alemana Emma Aicher.
Una carrera marcada por la épica y las lesiones
Vonn, dos veces campeona del mundo, ganó el oro en descenso en 2010 y el bronce en 2018, además del bronce en supergigante en 2010. La temporada pasada salió de su retirada con una rodilla derecha parcialmente artificial, con el objetivo de conseguir más gloria olímpica en la pista Olimpia delle Tofane, donde ha ganado 12 de sus 84 carreras de la Copa del Mundo.
Lideraba la clasificación de descenso de esta temporada con dos victorias y podios en las otras tres carreras, antes de lesionarse la rodilla hace nueve días en una caída en el descenso de Crans-Montana. Aun así, decidió competir en los Juegos Olímpicos y quedó tercera en la última sesión de entrenamiento del sábado, compitiendo con una rodillera. Vonn debutó en los Juegos en Turín 2006.
Hace veinte años compitió con una cadera muy magullada tras una caída en un entrenamiento y terminó entre las diez primeras, recibiendo el Premio al Espíritu Olímpico del equipo estadounidense. En Vancouver 2010, desafió las lesiones para lograr el oro en descenso, su único título olímpico, además del bronce en supergigante. Cuatro años más tarde, tuvo que renunciar a Sochi 2014 tras descubrirse una rotura completa del ligamento cruzado semanas antes de los Juegos.