El de los abusos sexuales ha sido uno de los ejes centrales de la tercera jornada de la visita del Papa al Estado español. El asunto fue tratado en el encuentro matinal que mantuvo el pontífice en la Conferencia Episcopal Española (CEE) con los obispos, a quienes pidió responder a lo que calificó como una “plaga” con “escucha, verdad, justicia y reparación”. Posteriormente, León XIV se ha reunido en la Nunciatura Apostólica de Madrid con seis víctimas de abusos por parte de la comunidad eclesiástica, a las que ha asegurado su “cercanía” y la de una Iglesia que quiere ser “un lugar seguro” para todos los fieles.
Tras su histórico discurso en el Congreso, el Papa fue recibido en la sede de la CEE por el presidente de este organismo, Luis Argüello. Ante él y el resto de obispos, recordó que esta visita al Estado español incluye encuentros con quienes “viven momentos de oscuridad, y nos reclaman que nos hagamos para ellos samaritanos”. Así, recalcó que “uno de los más dolorosos es con aquellos que han sido heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero", en referencia a las víctimas de abusos sexuales.
Según el Pontífice, "ante esta plaga, la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado". En la Iglesia "cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación", ha subrayado.
Ya por la tarde, se reunía cara a cara con seis víctimas de abusos sexuales en el ámbito eclesiástico, propuestas por el Defensor del Pueblo, la Conferencia Episcopal, la diócesis madrileña y el proyecto Repara de atención a afectados. Lo hacía durante casi una hora en la Nunciatura madrileña, “acompañado por personal eclesial comprometido con el apoyo a las víctimas”, según ha informado la oficina de prensa del Vaticano. Cada una de estas personas, “basándose en sus propias y dolorosas experiencias personales, ofreció al Papa propuestas para que la respuesta de la Iglesias ante estos trágicos casos sea más eficaz”.
Según las mismas fuentes, “el Papa escuchó con afecto y atención, les aseguró su cercanía y la de toda la comunidad eclesial, y su compromiso de que las propuestas recibidas sirvan de base para futuros esfuerzos y que la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación".
Antes de aterrizar el sábado en Madrid, León XIV afirmó que el asunto de los abusos “sigue siendo una herida abierta” y confirmó que se reuniría con algunas víctimas, pero “no todas”. Y, precisamente, varias organizaciones de víctimas de abusos de la Iglesia realizaron una protesta frente a la Nunciatura para criticar su ausencia en este encuentro. El portavoz de Reparación Integral Ya, Miguel Hurtado, quien denunció haber sufrido abusos sexuales en la Abadía de Montserrat, lamentaba que en la reunión no se ha escuchado “a todas las víctimas por igual” y reclamó al Papa que se pronuncie a favor de la imprescriptibilidad de los delitos de pederastia clerical. "Si la Iglesia dice que se arrepiente mucho y pide perdón por los delitos del pasado, nos tiene que explicar si está a favor de medidas que garanticen que en el futuro estos casos no se gestionen internamente, sino por los tribunales de Justicia", agregaba Hurtado.
Otros grupos como Asociación Nacional Infancia Robada, Justice Initiative España o AVA han solicitado al Pontífice a través de un comunicado conjunto que muestre un "compromiso decidido" con las víctimas de abuso sexual en la Iglesia y que escuche también a quienes "durante años han asumido el coste personal y social de denunciar y de trabajar por cambios reales", reiterando su demanda de reconocimiento jurídico pleno de la condición de víctima, entre otras reivindicaciones. El escrito ha sido firmado también por Infancia Robada Madrid, ANIR Canarias, Lulacris, Colectivo El Vedat, Colectivo La Alborada y Plataforma de Víctimas de la Salle.