Cuatro jóvenes descubren un cadáver en un antiguo internado de élite en Álava mientras practican úrbex, una afición controvertida que los lleva a colarse en recintos en ruinas. Pero lo que parece un hallazgo casual se convierte en una pesadilla cuando, tres meses después, dos de ellos encuentran otro cuerpo sin vida: el de un empresario en una mansión olvidada a las afueras de Pamplona. La inspectora Julia Arrondo, nacida de la imaginación de Laura Azcona, vuelve en El pacto de las sombras, la nueva novela de la autora navarra. Hemos charlado con ella en Las mañanas de Onda Vasca.
En esta ocasión, la conocida inspectora Arrondo cede el protagonismo a los miembros de su equipo de la Policía Foral de Navarra, quienes se ven obligados a resolver este retorcido caso sin su inspectora habitual al frente. El relato profundiza tanto en las complejidades de la investigación criminal como en la vida cotidiana y personal de los agentes fuera de servicio. Según explica la autora, su intención era retratar la psicología real de los investigadores y equiparar su entorno laboral al de cualquier profesional.
Para dar el máximo realismo al caso más macabro de su trayectoria literaria, Azcona llevó a cabo una exhaustiva labor de investigación sobre el terreno, colaborando estrechamente con la Brigada de Delitos Contra las Personas de la Policía Foral de Navarra e, incluso, visitando la morgue del Instituto de Medicina Legal de la mano de un médico forense, donde conoció detalladamente un trabajo en el que se practican unas 250 autopsias anuales. La autora, que compagina su producción literaria con la docencia en la Universidad de Navarra y la gestión de grandes proyectos digitales en una consultora, destaca con humor: "Escribir un libro te permite ponerte disfraces y vivir historias que, de otra manera, no te darías permiso".