Vida y estilo

Las señales ocultas que una analítica de sangre pueden revelar sobre tu riesgo de infarto, según un cardiólogo

El especialista José Abellán incide en un conjunto de hábitos para vigilar y manteniendo la salud cardiovascular
Un médico analiza la salud cardiovascular de un paciente / Magnific

El colesterol es sin duda alguna una enfermedad que afecta a muchas personas con numerosas consecuencias, tanto en su salud como en su rutina diaria. Para saber cómo afrontarla, lo mejor es realizarse una analítica en condiciones. Pero no siempre basta: en ocasiones, hay ciertos detalles que pasan desapercibidos y qu eaumentan el riesgo de infarto. Sobre estos se pronuncia José Abellán, un conocido cardiólogo, aportando datos que no siempre se tienen en cuenta.

Señales de una analítica que preocupan

José Abellán cuenta que, cuando debe valorar una analítica, dado que es cardiólogo, tan solo mira el colesterol y poco más, pero nada más lejos de la realidad. “Hay otras cosas que me preocupan, y mucho. Te digo cuáles son”, señala el experto.

La primera de ellas es la hemoglobina glicada. “Si no la tienes por debajo de 5,7 %, algo en tu metabolismo está empezando a costar o a ir mal. Directamente por encima de 6,5, diabetes y más riesgo de infarto prematuro”, señala.

Otra de ellas es la apo B. relativo al colesterol peligroso y que se pega a las arterias. “Muchos estudios encuentran que es un marcador más potente que el clásico colesterol LDL. Considero que un nivel óptimo es inferior a 90 miligramos de cilindro y, por encima de 110, no me gusta”, prosigue.

Otros motivos de alerta que conviene saber

Por otra parte, José Abellán recuerda que unos triglicéridos altos suelen ser una señal de que algo no va bien en el metabolismo: exceso de peso, resistencia a la insulina, mala alimentación o exceso de alcohol. “Me gusta verlos por debajo de 150 miligramos de cilindro y, sobre todo, me gusta verlos por debajo del doble del nivel de colesterol HDL2, afirma.

Tampoco podemos olvidar la función renal estimada, puesto que el riñón y el corazón están estrechamente relacionados. “Por debajo de 60 mililitros minuto, ya hay que tomar medidas para intentar evitar enfermedades de riñón y de corazón”, recuerda este cardiólogo.

Finalmente, tenemos la más desconocida de todas ellas: la Lp(a). Hablamos de una lipoproteína elevada que no depende demasiado de tu estilo de vida, pero que “aumenta tu riesgo de infarto incluso cuando el resto de tu analítica parece normal. Ya empezamos a considerarla por encima de 50 miligramos de cilindro o de 125 nanomoles por litro”, dice.

Existen ciertos hábitos que multiplican el riesgo de sufrir un infarto Magnific

Combatir el colesterol de forma natural

Hacer frente al colesterol exige un seguimiento exhaustivo de los hábitos diarios. Lo primero de todo es priorizar una alimentación rica en fibra soluble consumiendo avena, legumbres y manzanas, porque son alimentos que atrapan el colesterol en el sistema digestivo antes de que pase al torrente sanguíneo.

Del mismo modo, es fundamental sustituir las grasas saturadas por aquellas que sean cardiosaludables como el aceite de oliva, el aguacate y los ácidos omega-3 presentes en los pescados azules.

El ejercicio físico regular es un pilar imprescindible, pues realizar actividades aeróbicas moderadas es algo que ayuda a elevar el colesterol HDL (bueno) y a reducir el LDL (malo).

Por último, para tener éxito en este proceso, se deben desterrar por completo costumbres perjudiciales como el consumo del alcohol y el tabaco, así como reducir los alimentos ultraprocesados, para así proteger la salud de nuestro corazón.

14/10/2026