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Las mujeres trabajan alrededor de dos meses al año gratis por la brecha salarial

Cada vez son más las personas que aseguran que este concepto no existe, pero sigue siendo una realidad tangible
Brecha salarial.
Brecha salarial. / Freepik

Actualizado hace 2 minutos

Los negacionismos parecen estar en pleno auge en estos últimos años en muchas esferas de la sociedad. Y, en estas fechas, también son muchos los que niegan que exista brecha salarial por razones de género. Sin embargo, los datos ponen en entredicho los argumentos esgrimidos por esa parte de la población que asegura que “no se cobra diferente por el mismo puesto” o que, “si así fuera, se primaría la contratación de mujeres sobre las de los hombres”.

Ante estas afirmaciones, CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios) arroja daos tales como que la brecha salarial media permanece estancada por sexto año consecutivo en torno al 20 por ciento (un 18,81% según se desprende del Informe de Brecha Salarial de 2026 de CSIF), según los últimos datos de la Agencia Tributaria correspondientes a 2024.

Así, el salario medio anual de los hombres se encuentra en 27.411 euros, mientras que en el caso de las mujeres este es de 22.255, lo que se traduce, según CSIF, en que las mujeres trabajen gratis cerca de dos meses al año. Unos datos que se replican, si bien reducidos, en el caso de las administraciones públicas, donde esta brecha es de la mitad, un 10%.

Para calcular esta brecha, se mide la distancia entre la retribución media de las mujeres y la de los hombres, en una sencilla fórmula matemática que consiste en restar la retribución media de los hombres y la de las mujeres, y esa cantidad dividirla por la retribución media de los hombres. Ese porcentaje resultante es la diferencia salarial.

Esta realidad evidencia, para esta central sindical, “la discriminación que las mujeres sufren en el ámbito laboral, entre otros indicadores (como contratación parcial, temporal, excedencias por cuidados de hijos, familiares y dependientes, etc.) y el fracaso de las medidas establecidas en favor de la igualdad. A este ritmo, tardaríamos casi cuatro décadas en eliminar la brecha salarial, ya que a nivel general apenas se ha reducido tres puntos desde 2019”. Y es que, estos datos indican que las mujeres siguen siendo mayoritarias en “la contratación temporal, las jornadas a tiempo parcial, o en excedencias por cuidado de hijos o familiares. En definitiva, seguimos hurtando horas de trabajo a las mujeres año tras año y se las vuelve a arrinconar perpetuando roles tradicionales que les hacen sacrificar su carrera profesional”, recalcan.

Propuestas y causas

Ante esta realidad, proponen, entre otras cuestiones, limitar el “uso abusivo de la contratación temporal en las administraciones públicas, con especial atención a las mujeres”; la puesta en marcha del registro oficial de Planes de Igualdad de Administraciones Públicas; o la creación universal de plazas para escuelas infantiles de 0 a 3 años de carácter público y gratuito. Al fin y al cabo, entre las principales causas de esta brecha explican que se encuentra un desigual reparto de los cuidados y las tareas domésticas, la mayor precariedad laboral femenina, así como la falta de “corresponsabilidad efectiva y de medidas de conciliación sin penalización salarial”.

Negacionismos

Sin embargo, a pesar de estos datos, siguen siendo muchas las personas que niegan que esa brecha exista. Cada 22 de febrero se conmemora el día de la igualdad salarial y, con ese objetivo, desde entidades como el Instituto de las Mujeres han emprendido la ardua cruzada de desmontar los negacionismos. En el Boletín de Igualdad en el Empleo del pasado año 2025, trajeron a la palestra cinco mitos recurrentes con el fin de desmontarlos. Entre ellos, se encontraban: “la desigualdad salarial no existe”; “no puede haber desigualdad salarial porque los sueldos se fijan por convenio”; “hay libertad, las mujeres podrían elegir trabajos mejor pagados”; “las mujeres prefieren trabajar menos, priorizan su vida familiar a su carrera profesional”; y “como las mujeres trabajan menos horas, es normal que cobren menos”. Ante estas creencias, el Instituto de las Mujeres e Igualdad en la Empresa arrojaron algo de luz al explicar que “la determinación de los salarios mediante negociación colectiva no implica que los convenios o acuerdos estén exentos de reproducir desigualdades, ya que la persistencia de estereotipos y roles de género siguen presentes”.

Sobre la preferencia de las mujeres de trabajar menos horas y priorizar su vida familiar, el boletín afirma que esa creencia está basada en la “tradicional división de roles, que atribuye a estas, casi en exclusiva, la responsabilidad doméstica y de cuidados”. Sin embargo, recalcan que “la reducción de jornada no es producto de la libre elección de las mujeres, sino fruto de las dificultades de conciliación y falta de corresponsabilidad”. Ante esta realidad, aún son muchos los pasos que quedan por dar para conseguir esa igualdad efectiva en el entorno laboral.

2026-03-07T09:07:37+01:00
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