Cada vez vivimos más años. Los avances en la medicina y la mejora de las condiciones de vida han provocado que el inevitable final de nuestros días se vaya demorando poco a poco. En Euskadi, donde la longevidad es especialmente elevada, la esperanza de vida ha aumentado en el último medio siglo por encima de diez años.
Si en la década de los 70 cumplir 90 primaveras se antojaba casi imposible, hoy es una posibilidad real, sobre todo en el caso de las mujeres. Las vascas que alcanzan los 65 años pueden vivir hasta los 89, mientras que los hombres llegan casi hasta los 85 (exactamente 84,9 años). Son datos de la cuarta edición del Panorama de la Salud 2025, elaborado por el Instituto Vasco de Estadística (Eustat).
Al nacer, la esperanza de vida se situaba en 81,7 años para los hombres y 87 años para las mujeres en 2024, frente a 69,6 y 76,9 años en 1976, respectivamente. Euskadi supera la media de la UE (2,5 años los hombres y 2,6 las mujeres) y la media española (0,3 y 0,5 años). La diferencia de género ha pasado de 5,8 años en 2019 a 5,3 en 2024, reduciéndose en medio año.
La esperanza de vida a los 65 años se sitúa en 19,9 años adicionales para los hombres y 24 años para las mujeres. Pero no solo importa la cantidad de años, sino la calidad de vida: la esperanza de vida libre de discapacidad es mayor en mujeres (81,9 años) que en hombres (77,3 años).
Estilo de vida y prevención
La obesidad ha aumentado en 2023 respecto a 2018 más en mujeres (2 puntos porcentuales) que en hombres (0,3 puntos), aunque prevalece más en hombres (14,2%) que en mujeres (13,2%). Las mujeres muestran mayor adhesión a la dieta mediterránea (45,7%) frente a los hombres (41,5%), especialmente entre personas de 65-74 años.
El 84,3% de los hombres y el 80% de las mujeres realiza actividad física o ejercicio saludable, con un incremento mayor entre mujeres (6,1 puntos) que hombres (4,6 puntos) en los últimos 5 años, reduciendo la brecha de género a 4,3 puntos.
En prevención, la cobertura de vacunación antigripal en mayores de 74 años alcanzó el 82,2% en 2024. La participación en cribados de cáncer de mama y colorrectal fue del 79,4% y 71%, respectivamente. Los programas de salud materno-infantil superan el 99%, mientras que el Programa de Asistencia Dental Infantil (PADI) mejoró al 65,2%, aunque aún no alcanza niveles prepandemia (68,2% en 2019).
Recursos humanos y asistencia sanitaria
Las actividades sanitarias representan el 7,1% del empleo total en Euskadi (67.315 personas en 2024), creciendo 8,4% respecto a 2020, con mayoría en actividades hospitalarias (55,4%). La presencia femenina es mayoritaria (76,3%) y se mantiene en estudios universitarios y formación sanitaria especializada (71% MIR y 94,7% EIR).
Euskadi destaca con la segunda tasa más alta de médicos y enfermería (5,7 y 8,1 por 1.000 habitantes).
En atención primaria, las mujeres consultan más (5,7 médicas y 3,1 enfermería) que los hombres (4,4 médicas y 2,9 enfermería), aunque en mayores de 85 años la tendencia se invierte. Las hospitalizaciones son mayoritariamente por enfermedades digestivas, circulatorias y respiratorias, representando el 38,5% del total. El gasto sanitario en Euskadi en 2023 creció 6% respecto a 2022, alcanzando 8.554 millones de euros, con 69,5% público y 30,5% privado, lo que supone 9,2% del PIB y 4.262 € per cápita, superior a la media UE-27 (3.835 €).