Los centros pertenecientes a la federación de ikastolas de Euskadi, Navarra e Iparralde reducirán el uso de pantallas en el ámbito educativo y retrasarán la incorporación de estos dispositivos a las aulas, evitando su uso en las etapas iniciales y trabajando la competencia digital de manera analógica.
Esta decisión se recoge en la nueva 'Estrategia Digital' de la federación Euskal Herriko Ikastolak, con la que se pretende dar respuesta a las consecuencias negativas de la actual "hiperdigitalización", y que constata que el desarrollo de la competencia digital debe llevarse a cabo en tres niveles: alfabetización, implementación y empoderamiento.
De esa forma, establece que en primer lugar hay que conocer la tecnología, para después poder utilizarla como herramienta, y finalmente, reflexionar sobre sus posibilidades, límites e influencias, según ha informado Euskal Herriko Ikastolak en un comunicado.
De acuerdo a esos principios, la estrategia contempla tres medidas principales: reducir el uso de pantallas en el ámbito educativo; retrasar en el tiempo la incorporación de las pantallas al aula, evitando su uso en las etapas iniciales y trabajando la competencia digital de manera analógica; y trabajar el empoderamiento digital de forma específica y en momentos concretos, dedicando un tiempo específico en el horario semanal.
Por fases
En Educación Infantil y en los dos primeros cursos de Educación Primaria, los dispositivos no se utilizarán en la actividad habitual; y en los casos en que sea necesario un uso excepcional, será el docente quien utilice el dispositivo, no el niño o la niña.
Asimismo, los primeros fundamentos de la competencia digital y del pensamiento computacional se trabajarán de manera analógica: a través del juego, la experimentación y la guía del docente, según ha informado esta federación en un comunicado.
En cuanto a tercero y cuarto de Educación Primaria, se comenzarán las actividades en línea, siempre bajo la dinamización del docente y guiadas por el uso que haga el alumnado. En quinto y sexto se sistematizará el trabajo de la competencia digital. El objetivo no es utilizar más dispositivos digitales, sino elegir el uso que realice una aportación significativa al proceso de aprendizaje.
En el caso de los jóvenes de entre 12 y 16 años, en la ESO se promoverá un uso ético, responsable y sostenible de los dispositivos digitales. Además, en todas las etapas, en lo que respecta a la organización del uso de los dispositivos, se garantizará que las ikastolas ofrezcan un entorno seguro para su uso; y, por tanto, cuando el uso se realice fuera de la ikastola, deberán explorarse y activarse vías y opciones para garantizar que se respeten la seguridad y los derechos del alumnado. En cambio, los dispositivos digitales deberán quedarse en la ikastola durante el recreo.
Con investigaciones de la universidad
Esta estrategia tiene como base las investigaciones realizadas junto con la Facultad de Humanidades y Educación (HUHEZI) de Mondragon Unibertsitatea y las aportaciones de investigadores e investigadoras de varias universidades, así como de diversos profesionales del ámbito de la educación.
La investigación ha analizado específicamente el ámbito educativo y el estudio se ha recogido en cuatro documentos: la justificación de la aportación de la tecnología, la fundamentación de la clasificación, la clasificación validada de la competencia digital y las propuestas de aterrizaje en el aula. Asimismo, para completar la estrategia se han tenido en cuenta conocimientos y evidencias de otros ámbitos: la sanidad, la psicología, la neurociencia y la salud pública.