Cinco siglos de historia caben en un montón de vigas de madera. Las de Gomestio, el histórico caserío-lagar del barrio arrasatearra de Uribarri, se desmontaron pieza a pieza para evitar que desaparecieran con el edificio. Ahora, con la estructura almacenada en Atxabalpe, la pregunta es cómo garantizar que el conjunto llegue en buenas condiciones al futuro que se había previsto para él.
El Ayuntamiento de Arrasate sostiene que no hay motivos para alarmarse. Asegura que la estructura está “en buen estado". Detalla que las vigas están colocadas sobre rastreles para evitar el contacto con la humedad del suelo y cubiertas con una lona que permite la ventilación. Además, anuncia que prevé construir en los próximos meses una instalación específica para mejorar las condiciones de conservación.
La respuesta municipal llega después de que Arrasate Zientzia Elkartea (AZE) denunciara hace unos días la situación en la que se encontraban las maderas. La asociación había alertado de los posibles efectos de la lluvia, el frío y los episodios de calor de los últimos meses, y había reclamado medidas para evitar que el esfuerzo realizado para salvar Gomestio acabara siendo en vano.
Una ventilación adecuada
El Consistorio recuerda que el desmontaje del caserío Gomestio, demolido en 2020, se realizó pieza a pieza y estuvo acompañado de un trabajo de análisis y documentación para conocer las características tipológicas de esta joya de la arquitectura tradicional vasca de mediados del siglo XV. La intervención permitió clasificar los distintos componentes de la estructura y sentar las bases para su conservación.
"Desde entonces, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento han trabajado en la preservación de este conjunto histórico", afirma el Gobierno municipal. Actualmente, las vigas y demás elementos permanecen colocados sobre rastreles, para evitar que la humedad del suelo afecte directamente a la madera, y cubiertos con una lona que, según los responsables municpales, permite "una ventilación adecuada".
Para respaldar su valoración sobre el estado de las piezas, los técnicos municipales han contactado con el especialista que realizó el estudio y gestionó la estructura. Según precisa el Consistorio, este ha señalado que, "si la madera se mantiene separada del suelo, cubierta y bien ventilada, se conservará en buen estado".
El Ayuntamiento prevé, asimismo, construir "en los próximos meses" una instalación que permita reforzar la protección del conjunto y y proporcionar a las piezas un entorno más adecuado. La actuación busca garantizar el cuidado de unas maderas cuya recuperación requirió un importante trabajo técnico.
Una joya del siglo XV
Para entender por qué preocupa tanto el futuro de Gomestio, hay que mirar más allá de las vigas apiladas en Atxabalpe. Este caserío-lagar era un exponente singular del patrimonio rural vasco. Un estudio dendrocronológico realizado por Arkeolan en 2020 fechó su estructura en torno a mediados del siglo XV: sus maderas habían sobrevivido durante más de 500 años.
El edificio conservaba prácticamente intacto su entramado original de roble y guardaba la memoria de una forma de vida en la que la arquitectura y la producción agrícola iban de la mano. Gomestio no era solo una vivienda rural. También funcionaba como lagar de sidra y espacio de almacenamiento de grano.
La disposición de sus espacios respondía a esa actividad: la manzana se prensaba en la parte superior y el zumo se recogía abajo, donde se almacenaba para fermentar. La estructura permitía así acercarse tanto a las técnicas constructivas de la época como a los usos productivos que marcaron la vida del entorno durante generaciones.
Cuando el estado del inmueble obligó a buscar una solución, la opción elegida fue desmontarlo cuidadosamente para rescatar su entramado. La intervención, impulsada por la Diputación y la familia Atxa, propietaria del edificio, incluyó la documentación de las piezas y el escaneado del conjunto, ahora en manos de las instituciones. No era una operación sencilla: era necesario identificar y extraer cada elemento con cuidado para preservar la relación entre ellos.