Bizkaia

Las cuadrillas que cambiaron los Cármenes de Amorebieta hace 50 años vuelven al balcón

Los impulsores de las primeras fiestas democráticas serán los encargados de lanzar el txupinazo y leer el pregón
Soroak
Soroak / Ayuntamiento Amorebieta

Medio siglo después de organizar las primeras fiestas de la democracia en Amorebieta-Etxano, las cuadrillas que protagonizaron aquel cambio histórico volverán a ocupar el lugar central de los Cármenes. Esta vez no será para reivindicar otro modelo festivo ni para enfrentarse al Ayuntamiento, sino para recibir el homenaje de todo un pueblo. Las cuadrillas Akarrak, Azantz, Emaztortena, Gau Txori, Hawaianos, Soroak y Mejicanos serán las encargadas de pronunciar el pregón y lanzar el txupinazo de unas fiestas que, en buena medida, siguen siendo como ellas las imaginaron hace cincuenta años.

El reconocimiento mira a 1976, cuando un grupo de jóvenes decidió que Amorebieta merecía unas fiestas populares, participativas y construidas desde la calle. Pero para entender aquel momento es necesario retroceder un año. En 1975, todavía en los últimos compases del franquismo, las fiestas se convirtieron en escenario de un profundo enfrentamiento entre la juventud y el Ayuntamiento.

Desde aquellas cuadrillas recuerdan que el desacuerdo con el modelo festivo era absoluto. Consideraban que respondía a una forma de entender el pueblo “caduca, vieja y franquista”. Las protestas fueron creciendo, hubo manifestaciones, tensión en las calles e incluso intervino la Guardia Civil. Aquella respuesta dejó una huella profunda en quienes participaron. “Fue un año muy duro. Hubo una represión fuerte y aquello quedó muy marcado”, rememoran medio siglo después.

Hawaianos

Hawaianos Ayuntamiento Amorebieta

Sin embargo, lejos de apagar aquel movimiento, la presión ciudadana terminó provocando un giro inesperado. Al año siguiente, el Ayuntamiento se vio obligado a sentarse con las cuadrillas que meses antes habían cuestionado públicamente la organización de las fiestas. El alcalde aceptó escuchar sus propuestas y aquellas siete cuadrillas comenzaron a diseñar un programa completamente diferente. “No queríamos cambiar cuatro cosas; queríamos darle la vuelta al calcetín”, resumen quienes vivieron aquella experiencia. Y eso fue exactamente lo que hicieron.

Akarrak

Akarrak Ayuntamiento Amorebieta

Las fiestas dejaron de entenderse como un programa diseñado desde las instituciones para convertirse en una celebración construida por la propia ciudadanía. Nacieron nuevas actividades que hoy forman parte del ADN festivo de Amorebieta-Etxano. Se puso en marcha la tamborrada, comenzaron los desfiles de cuadrillas, se organizaron juegos infantiles, actividades para toda la ciudadanía y decenas de propuestas que buscaban sacar la fiesta a la calle y convertir a los vecinos en protagonistas.

Nada fue fruto de la improvisación. Detrás había meses de reuniones, trabajo voluntario y una enorme implicación colectiva. Las cuadrillas organizaban los actos, negociaban las contrataciones, montaban y desmontaban escenarios y buscaban financiación. Bares, comercios y empresas locales también colaboraron económicamente para hacer posible unas fiestas diferentes. “Había muchísima gente dispuesta a echar una mano porque sentía que aquellas fiestas también eran suyas”, recuerdan.

Primera Herriko Taberna

Aquel espíritu participativo fue, precisamente, una de las grandes conquistas de aquella generación. También lo fue la creación de la primera Herriko Taberna, gestionada conjuntamente por las cuadrillas. Además de convertirse en un punto de encuentro durante los Cármenes, su funcionamiento autogestionado permitía recaudar fondos para seguir organizando actividades. Con el paso de los años el modelo evolucionó hasta la aparición de las diferentes txosnas, pero aquella experiencia fue pionera.

Azantz

Azantz Ayuntamiento Amorebieta

Las reivindicaciones no se limitaban al ámbito festivo. La defensa del euskera también ocupó un lugar central. Franco acababa de morir, la ikurriña seguía ilegalizada y el euskera apenas tenía presencia pública. Las cuadrillas quisieron que la lengua vasca estuviera presente en el programa y asumieron incluso las consecuencias de desafiar las prohibiciones de la época. “Había conciencia de que era necesario mover la sociedad”, explican.

Aquellas fiestas fueron mucho más que un programa de actos. Representaron una forma distinta de entender la participación ciudadana. “Hace cien años la juventud cambió el deporte en Amorebieta con la creación de la Sociedad Deportiva Amorebieta. Hace cincuenta años la juventud cambió las fiestas”, afirman quienes protagonizaron aquella transformación. La comparación resume la dimensión que conceden a un proceso que, cinco décadas después, continúa muy presente en la identidad del municipio.

Su principal legado sigue vivo. La Comisión de Fiestas continúa integrada por las cuadrillas, que mantienen un papel determinante en la elaboración del programa. “Nunca han dejado de formar parte de la organización. Siguen teniendo capacidad para decidir porque las fiestas nacieron así y así continúan”, destacan.

Emaztortena

Emaztortena Ayuntamiento Amorebieta

Ese modelo explica, a juicio de las cuadrillas, por qué los Cármenes conservan un marcado carácter popular. “Lo más bonito de estas fiestas son los actos de calle. Nacieron populares y siguen siéndolo. Esa es la clave”, aseguran.

Este año el reencuentro tendrá un componente especialmente emotivo. Muchas de aquellas personas volverán a verse para recordar anécdotas, compartir una comida y revivir unos años que marcaron para siempre la historia del municipio. Lo harán sabiendo que el reconocimiento trasciende a quienes subirán al balcón del Ayuntamiento. Simboliza también a todas las personas que colaboraron de forma anónima para sacar adelante unas fiestas nuevas en un momento especialmente complejo.

Espíritu de participación

La alcaldesa, Ainhoa Salterain, enmarca este reconocimiento a las cuadrillas en la importancia que sigue teniendo la implicación vecinal en unas fiestas que, cinco décadas después, mantienen vivo aquel espíritu participativo. La regidora destaca que los Cármenes son el resultado del trabajo colectivo de decenas de personas que, año tras año, hacen posible su celebración. “La dedicación durante los últimos meses por parte de asociaciones, agentes, departamentos y servicios municipales a un proyecto común, las fiestas de nuestro pueblo, hace posible que ahora podamos disfrutarlas. Las fiestas del Carmen son reflejo de lo que somos como municipio y del compromiso colectivo de toda la ciudadanía para mantener vivo ese espíritu de participación”, subraya.

Gau Txori

Gau Txori Ayuntamiento Amorebieta

Entre el 15 y el 27 de julio, Amorebieta-Etxano volverá a llenarse de música, deporte, cultura y tradición. El programa incluye citas ya consolidadas como las tamborradas, el concurso de marmitako, el Día del Carmen en Larrea, el Kittu Maratón, el Día de Disfraces, el Día de los Abuelos y Abuelas, conciertos de artistas como Süne, El Drogas, Neomak, Chenoa o Ruper Ordorika, además de numerosas actividades infantiles, deportivas y culturales. Pero antes de que todo eso ocurra, el primer cohete tendrá un significado especial.

Será el disparo de salida de unas fiestas que hace cincuenta años cambiaron para siempre gracias a un grupo de jóvenes que decidió que las celebraciones debían construirse desde el pueblo y para el pueblo. “Todo lo que es bueno cuesta”, recuerdan hoy aquellos pioneros. “Si las fiestas salen bien y la gente las disfruta es porque detrás hay trabajo y cariño”. Medio siglo después, Amorebieta-Etxano les devuelve el protagonismo para agradecerles que aquel esfuerzo acabara convirtiéndose en una de las señas de identidad del municipio.

Mejicanos

Mejicanos Ayuntamiento Amorebieta

2026-07-12T08:49:13+02:00
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