Verdadero o Falso

Las baterías de los coches eléctricos se podrán alargar hasta un 23% gracias a la IA

Una investigación ha sacado a la luz el diseño de un nuevo sistema inteligente
Imagen de un coches eléctrico recargando su batería. / Pilar Barco

Investigadores de la Universidad de Chalmers (Suecia) han descubierto cómo alargar un 23 % la vida de las baterías de los coches eléctricos usando inteligencia artificial. Lo han publicado en la revista IEEE Transactions on Transportation Electrification y la principal ventaja es que no habrá que cambiar las piezas del vehículo. Su objetivo es evitar que la batería se estropee tan rápido al usar cargadores de alta potencia.

El problema de los sistemas actuales es que, al enchufar el coche a un punto rápido, siempre meten la energía con la misma intensidad, dándoles igual si el coche es recién comprado o si la batería ya tiene varios años de desgaste. Al entrar tanta electricidad de golpe, los componentes internos no dan abasto para absorberla y el litio se acaba acumulando y atascando en la superficie.

A la larga, este tapón hace que la batería pierda capacidad, rinda peor e incluso aumente el riesgo de sufrir un cortocircuito.

Para solucionarlo sin tocar el interior físico de las celdas, los científicos Changfu Zou y Meng Yuan han diseñado un sistema inteligente. Lo que hace este programa es vigilar en directo cuánta carga tiene el coche y cuál es su nivel de desgaste real. Con esa información, va regulando la cantidad de electricidad que entra en cada momento. De esta forma, afloja la potencia justo cuando la batería está más forzada, evitando así que los materiales se deterioren.

Los datos

Los datos de las simulaciones muestran resultados empíricos concretos. Con métodos convencionales, las celdas resistieron una media de 571 ciclos completos antes de caer por debajo del 80 % de su capacidad original, que es el límite estándar del ciclo de vida útil automotriz. En cambio, las baterías gestionadas por inteligencia artificial prolongaron su funcionamiento hasta los 703 ciclos completos antes de llegar a ese mismo nivel de desgaste.

La velocidad de carga se mantuvo prácticamente intacta: la recarga rápida controlada por IA tardó 24,12 minutos de media, frente a los 24,15 minutos del método estándar.

La viabilidad técnica de este avance radica en que su implementación comercial se puede ejecutar mediante actualizaciones de software inalámbricas (OTA) en los coches que ya están en circulación.

01/06/2026