La labor de vigilancia marítima y de cooperación sobre el terreno con las policías de varios países de África Occidental que realiza la Guardia Civil ha logrado este año abortar la salida de dos de cada tres pateras o cayucos que intentan llegar a Canarias con inmigrantes a bordo, el 67%.
Este martes, se celebra el 20 aniversario de la instauración del mando único en materia de control migratorio en las costas españolas y la creación del Centro de Coordinación Regional de Canarias (CCRC), que permite a la Guardia Civil dirigir todos sus esfuerzos en África Occidental desde Las Palmas de Gran Canaria. Uno de los legados más importantes que dejó la llamada ‘crisis de las pateras’ de 2006.
La efeméride ha servido para que la Delegación de Gobierno en Canarias y la Guardia Civil hicieran hoy un balance del estado de la Ruta Atlántica, que ha movido hacia las islas en estas dos décadas a casi 236.000 personas, más las que se han dejado la vida en el mar.
El delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, ha resaltado que el CCRC "ha permitido desarrollar un trabajo conjunto entre todos los agentes implicados, como Guardia Civil, Policía Nacional, Salvamento Marítimo, el Servicio de Búsqueda y Rescate del Ejército del Aire, la Cruz Roja, la Armada, la sanidad canaria y Protección Civil".
Para ello, ha resultado vital, no solo para impedir salidas desde África, sino para salvar vidas en el mar, la colaboración policial que ofrecen las autoridades de Marruecos, Mauritania, Senegal, Gambia o Guinea Conakry y el trabajo que llevan a cabo en esos países, sobre el terreno, los guardias civiles españoles bajo las órdenes del CCRC, una labor que "es un ejemplo internacional", ha subrayado.
El delegado del Gobierno ha detallado que, a 4 de octubre, 7.280 personas han llegado a Canarias en pateras, neumáticas y cayucos; esto es, un 44% menos que las contabilizadas en el mismo periodo de 2025, año que cerró con una reducción del 62%. Sin embargo, son aún más los que han logrado frenar en la salida con la cooperación de los socios africanos, unos 17.000 solo este año.
Pestana ha recordado que esta ruta migratoria sigue siendo la de mayor riesgo de acceso a la Unión Europea y que "las personas que se aventuran a ella se someten a travesías cada vez más largas y peligrosas, con salida incluso desde Guinea Conakry y Guinea Bissau". Entre el 6% y el 12% de las personas que llegan a las islas a bordo de embarcaciones precarias son mujeres, mientras que entre el 6% y el 7% son menores de edad, "unos porcentajes que se mantienen más o menos estables", ha sentenciado.