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La UE mantiene las indemnizaciones por retrasos en los vuelos, pero no garantiza viajar con maleta de cabina gratis

La nueva normativa obligará a las aerolíneas a mostrar como primera opción el precio del billete con equipaje de mano
Un avión de la compañia Vueling en el aeropuerto de Bilbao, Loiu. DEIA

Viajar en avión con una maleta de cabina seguirá teniendo coste adicional en muchas compañías aéreas. La Unión Europea ha dado este lunes el último paso para aprobar la reforma de los derechos de los pasajeros, una normativa que mantiene las compensaciones económicas por retrasos y cancelaciones, pero que no reconoce expresamente el derecho a embarcar con una maleta de mano sin pagar un suplemento.

La decisión llega a las puertas de una nueva temporada de vacaciones y pone fin a más de una década de negociaciones entre las instituciones europeas. La nueva regulación introduce importantes cambios para los viajeros, especialmente en materia de información, reclamaciones y asistencia, aunque deja sin resolver una de las cuestiones que más controversia ha generado en los últimos años: el cobro por el equipaje de cabina.

La mochila seguirá siendo gratuita

La reforma sí aclara que los pasajeros podrán embarcar sin coste adicional con un bulto personal que quepa bajo el asiento delantero, como una mochila, un bolso o una funda para ordenador portátil.

Sin embargo, las aerolíneas podrán seguir cobrando por transportar una maleta de mano en los compartimentos superiores de la cabina. Lo que sí cambia es la obligación de ofrecer una mayor transparencia en el proceso de compra. A partir de la entrada en vigor de la norma, las compañías deberán mostrar como primera opción el precio del billete que incluya equipaje de mano, aunque podrán seguir comercializando tarifas más económicas para quienes viajen únicamente con un objeto personal.

Se mantienen las compensaciones por retrasos

La nueva normativa conserva las indemnizaciones actualmente vigentes para los pasajeros afectados por retrasos importantes o cancelaciones.

Así, los viajeros tendrán derecho a recibir 250 euros en vuelos de hasta 1.500 kilómetros que acumulen más de tres horas de retraso. La compensación ascenderá a 400 euros en los vuelos intracomunitarios y en trayectos de entre 1.500 y 3.500 kilómetros, mientras que alcanzará los 600 euros en los vuelos de larga distancia.

Estas indemnizaciones también podrán reclamarse cuando una aerolínea cancele un vuelo con menos de dos semanas de antelación.

Más información y respuestas más rápidas

Uno de los principales cambios afecta a la gestión de las reclamaciones. Las compañías aéreas deberán informar a los pasajeros, por correo electrónico y en un plazo máximo de 96 horas, cuando tengan derecho a una compensación.

Además, estarán obligadas a acusar recibo de las reclamaciones de forma inmediata y a responder en un máximo de 14 días, ya sea abonando la indemnización correspondiente o explicando los motivos de su rechazo.

Fin de los recargos para sentar juntos a padres e hijos

La reforma incorpora también nuevas garantías para las familias. Las aerolíneas ya no podrán cobrar suplementos para que los menores viajen sentados junto a sus padres o acompañantes.

Asimismo, quienes viajen con carritos infantiles tendrán derecho a entregarlos en la puerta del avión y recuperarlos en el mismo punto al aterrizar.

Más asistencia durante las esperas

Los pasajeros afectados por retrasos prolongados tendrán además más derechos de asistencia. Las compañías deberán facilitar refrigerios cada dos horas, comida a partir de la tercera hora de espera y alojamiento gratuito cuando sea necesario pernoctar.

La normativa también garantiza acceso a Internet, llamadas telefónicas y transporte entre el aeropuerto y el hotel cuando las circunstancias obliguen a pasar la noche fuera de destino.

La reforma entrará en vigor una vez sea publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea. A partir de ese momento, los Estados miembros dispondrán de un plazo de doce meses para adaptarla a sus respectivas legislaciones.

15/06/2026